Knut, el bebé de oso polar que ha cautivado a los berlineses fue presentado en sociedad de la mano de su “madre adoptiva”, el cuidador Thomas Dörflein, y de su nuevo “padrino”, el ministro de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel.
Centenares de cámaras de televisión de todo el mundo se congregaron ante el reservado elegido por los responsables del Parque Zoológico de Berlín para presentar por primera vez al público a este oso de cerca de cuatro meses y nueve kilos de peso.
En los últimos meses el club de fans de Knut había ido creciendo a medida que los alemanes conocían la historia de la cría, el primer oso polar que sobrevive en 33 años en el zoo de Berlín y el primero en los 160 años de historia del parque que lo consigue pese a haber sido repudiado por su madre y criarse con un biberón.
Cuatro tomas diarias
El pasado 5 de diciembre la osa Tosca, que había sido empleada en un circo de la desaparecida República Democrática Alemana dio a luz a dos oseznos de los que se desentendió.
Su cuidador Thomas Dörflein decidió dedicarse a sacar adelante a las dos crías con cuatro tomas de biberón diarias. Solo Knut sobrevivió.
Pese a que sólo el personal del zoo había podido ver al bebé, los berlineses quedaron prendados del osezno y su tierna historia.
En estas semanas ecologistas y activistas medioambientales han aconsejado que se le matara porque su dependencia del ser humano, le comportaría “problemas de comportamiento durante el resto de su vida”.
Así lo mantenía el especialista Frank Albrecht al diario alemán Bild y otros expertos de organizaciones en defensa de los derechos de los animales. El veterinario del zoológico, André Schüle, indultó al pequeño: “Estas críticas me ponen enfermo.
Los osos polares están bajo la amenaza de la extinción, y si podemos alimentarlos con un biberón, tienen muchas oportunidades de crecer y, quizás, de convertirse en objeto de estudio para otros zoos”, sostuvo.
El éxito mediático de Knut ha culminado con el apadrinamiento oficial del ministro de Medio Ambiente, quien ha anunciado hoy que lo utilizará como símbolo para la próxima conferencia mundial sobre protección de las especies que se celebrará este año en Bonn.