Manuel Zelaya llegó a Managua, Nicaragua procedente de Washington, donde sostuvo encuentros con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y dos funcionarios de alto rango del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, indicaron portavoces de la embajada de Honduras en Managua.
El ex presidente dio hoy un ultimátum al 'régimen de facto' de su país para que lo restituyan en la Presidencia y advirtió de que en caso contrario dará por fracasada la mediación del gobernante de Costa Rica, Óscar Arias, y procederá 'con otras medidas'.
'Damos un ultimátum al régimen golpista (de Roberto Micheletti) para que a más tardar en la próxima reunión que se realizará esta semana en San José, Costa Rica, se cumplan los mandatos expresos de las organizaciones internacionales y de la Constitución hondureña', dijo Zelaya al leer un comunicado en la embajada de Honduras en Managua.
El depuesto gobernante advirtió de que si el 'régimen golpista' de su país no cumple con las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre el restablecimiento del orden constitucional y su inmediata restitución en la Presidencia, 'se considerará fracasada la mediación' de Arias en el conflicto de Honduras.
Medidas desesperadas
El ultimátum dado por el depuesto por Zelaya para ser restituido en el cargo es un 'acto de desesperación' y evidencia su 'negativa a negociar', dijo hoy la activista Coseth López, de la Unión Cívica Democrática (UCD), a la radio colombiana RCN.
En declaraciones desde Tegucigalpa, López enfatizó que el ultimátum de Zelaya muestra su 'desesperación, dado que obviamente no ha logrado regresar ni retomar el poder', y es la expresión de que 'no pretende negociar' para buscar una salida consensuada a la crisis en Honduras.
'Esperamos que, como hondureño, (Zelaya) no propicie un clima para la intervención extranjera', anotó López, una de las dirigentes del grupo Generación por el Cambio, que forma parte de la UCD, formada por políticos, empresarios, iglesias y organizaciones sociales contrarias al mandatario depuesto.
Por su parte, el presidente costarricense Oscar Arias informó que ha convocado a las partes del conflicto hondureño para reunirse el sábado y continuar en la búsqueda de una solución a la crisis generada por el golpe de estado al mandatario Manuel Zelaya.
'Vamos a ver si podemos avanzar , tratar de continuar la agenda de la última cita', dijo el mandatario el martes poco antes de entrar a una reunión rutinaria con su gabinete.
Agregó que espera reunirse el martes con representantes de Zelaya y del mandatario designado Roberto Micheletti.
'Entiendo el deseo del presidente Zelaya de poder regresar y reinstalarse como presidente de los hondureños lo más pronto posible, pero la experiencia a mí me dice que en esto hay que ser un poco paciente', señaló Arias.
Expresó que 'no es fácil conseguir resultados en 24 horas'.
En dos semanas 5 veces en Nicaragua
Zelaya, quien se encuentra en Nicaragua por quinta vez desde que fue derrocado el pasado 28 de junio y por primera tras el inicio del proceso de mediación, estuvo acompañado de su canciller Patricia Rodas.
La visita de Zelaya a Nicaragua se produce después de que la primera fase de las conversaciones entre las delegaciones del ex presidente y del Gobierno de Roberto Micheletti concluyeran el viernes en San José sin alcanzar ningún acuerdo, pero con “avances”, según Arias.
El depuesto gobernante llegó por primera vez a Managua el 28 de junio para participar en una cumbre de presidentes de América Latina y el Caribe, que le dieron su respaldo.
Zelaya, quien viaja en un avión del Gobierno venezolano, estuvo de nuevo en Managua el 3 de julio, coincidiendo con la visita a este país del presidente de Taiwán, Ma Ying-Jeou, según informó en esa ocasión el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega.
El derrocado mandatario arribó de nuevo a Nicaragua, país con el que Honduras comparte frontera, dos días después, el 5 de julio, tras su intento fallido de ingresar a Tegucigalpa por vía aérea.