Tegucigalpa, Honduras.

Sin revelar detalles sobre los hechos, la ex primera dama de Honduras Rosa Elena Bonilla de Lobo (2010-2014) fue trasladada durante la noche de este viernes a un centro médico privado tras complicaciones en su salud.

Bonilla de Lobo purga una condena por delitos de corrupción y sufrió la muerte por asesinato de uno de sus hijos el mes anterior.

Actualmente, Bonilla permanece recluida en el módulo femenino de Támara, la prisión principal de Honduras, ubicada cerca de Tegucigalpa. Se desconoce el estado actual de salud de Bonilla de Lobo.

La ex primera dama fue condenada el pasado 17 de marzo en la repetición del juicio por fraude y apropiación indebida continuada de recursos a título de coautora, según la resolución del Tribunal de Sentencia.

Bonilla fue detenida el 28 de febrero de 2018 luego de una investigación del Ministerio Público coordinada con la otrora Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih), que dependía de la Organización de Estados Americanos (OEA).Su ex secretario privado Saúl Escobar, se entregó en marzo de 2018 a las autoridades hondureñas.

GOBIERNO INTERCEDE

El ministro asesor para presos políticos, Pedro Joaquín Amador, solicitó en julio un cambio de medidas para la ex primera dama Rosa Elena Bonilla de Lobo, quien está en la cárcel de mujeres en Támara.

Amador pidió que Bonilla pueda salir de la penitenciaria y tenga arresto domiciliario por encontrarse en situación de riesgo luego de asesinato de su hijo, Saíd Lobo. El pedido se hizo ante el Tribunal de Sentencia con Competencial Nacional en Materia de Corrupción y dentro del escrito se establece que si a Bonilla “le pasa algo en la cárcel donde se sabe de constante inseguridad” serán responsables “los que están negando el cambio de medidas”.

La solicitud en su exposición de motivos establece el atentado del 14 de julio a Saíd Omar Lobo Bonilla y tres personas tras salir de una discoteca en Tegucigalpa. La defensa legal de Bonilla de Lobo ha argumentado durante las últimas horas que la ex primera dama se encuentra “vulnerable” y que no ha ingerido alimentos con la constancia adecuada. Aducen que la pérdida de uno de sus hijos la ha afectado severamente y que solicitan a las entidades impartidoras de justicia modificar las medidas interpuestas.