Tegucigalpa. La falta de traspaso de los fondos de la Tasa de Seguridad a la Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (Tigres) ha sido una de las causas por las que esta fuerza de élite no está equipada totalmente, dijo ayer Juan Carlos Bonilla, director de la Policía Nacional.

Bonilla pidió a los miembros administradores de esos fondos que hagan efectivo el traspaso de dinero, ya que desde la creación de la unidad se determinó que el financiamiento para su operación saldría de esos montos.

El funcionamiento económico de Tigres depende de la Tasa de Seguridad y hasta “el pago de salarios, de los miembros de la unidad, eso está documentado, es un informe con toda la documentación de soporte, eso no se ha dado a la unidad”, reveló Bonilla.

En ese sentido, el director manifestó que Arturo Corrales, secretario de Seguridad, debido a esa contrariedad, ha alquilado nueve vehículos para la fuerza de élite.

“En este momento, el secretario de Seguridad ha alquilado nueve vehículos que ha puesto a disposición de la unidad Tigres, eso sí es una realidad”, indicó.

Apoyo

Bonilla informó que se reunió con el presidente electo, Juan Orlando Hernández, quien se comprometió a apoyar con el equipamiento de Tigres. “No voy a negar que la unidad no tiene uniformes, ni el equipamiento que se ha establecido; pero el presidente electo, en la reunión que tuvimos ordenó que de inmediato empezaran a hacer los arreglos para que esa unidad estuviera debidamente equipada”, expresó.

Pese a las limitantes económicas a las que se ha enfrentado la fuerza de élite, el comisario Pedro Zúniga, del Comando Especializado Cobra, dijo a LA PRENSA que Tigres ya está en operaciones. Sin embargo, el oficial explicó que el trabajo se ha hecho silenciosamente desde el pasado 24 de noviembre, presentándose en los principales centros comerciales y bulevares de la capital.

La fuerza Tigres fue aprobada por el Congreso Nacional el pasado 5 de junio y entre sus especificaciones se establece que no será un híbrido entre policías y militares, ya que estará compuesta por agentes especializados del orden y dependerá de la Secretaría de Seguridad.

La ley que creó a Tigres entró en vigot el 1 julio de este año, con el decreto 103-2013 dando vida a una unidad con tareas especiales de seguridad.

Según el decreto, Tigres tendría la misma estructura de la Policía Nacional, con jerarquización por categorías, antigüedad y méritos obtenidos durante sus labores. De igual manera, en el decreto se establecen las funciones, entre las cuales están la realización de planes preventivos, disuasivos permanentes y sostenidos.

Asimismo, combatirán delitos como el secuestro, la extorsión, narcotráfico, investigación criminal, delitos financieros, entre otros.

Se dijo que la unidad especial Tigres estaría integrada por 300 elementos que se repartirán así, 150 para San Pedro Sula y la otra mitad para Tegucigalpa, y su creación se hizo en carácter de urgencia para combatir la criminalidad.