Inmensos y de llamativas entrañas anaranjadas, en ningún lugar de Honduras encontrará ayotes de estas dimensiones sino es la aldea de Santiago, Pimienta, la tierra de las calabazas gigantes.
Esta verdura es propicia en temporada de Semana Santa, pues en miles de casas hondureñas se saborean los famosos ayotes en miel, una costumbre catracha que se ha transmitido por muchas generaciones.
LA PRENSA viajó hasta esta comunidad, lugar en el cual los campesinos cultivan con entusiasmo los gigantes ayotes, admirados por su tamaño y delicioso sabor.
Los jóvenes cargan con dificultad los gigantescos ayotes, como éstos de tamaño mediano, los cuales pesan entre 40 y 50 libras.
La receta está en saber cuidarlos dicen los productores.