20/04/2026
11:42 AM

Temen desastre por desviación de quebrada

  • Actualizado: 31 octubre 2009 /

Un estira y encoge se ha vuelto el tema de la canalización de aguas de la quebrada Santa Elena, que al parecer no es ninguna amenaza para una decena de comunidades.

    Un estira y encoge se ha vuelto el tema de la canalización de aguas de la quebrada Santa Elena, que al parecer no es ninguna amenaza para una decena de comunidades.

    El conflicto se presentó hace meses porque, según los estudios de expertos del Programa de Mitigación de Desastres Naturales y la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, la quebrada debe ser desviada de su cauce normal para proteger a miles de pobladores de unas ocho colonias de la zona amenazados por la crecida durante la época lluviosa. Unos quieren que se desvíe y otros no.

    El alcalde Alexander López asegura que no se desviará nada y lo que hay “es una confusión, porque incluso la quebrada se forma de aguas lluvias no es natural”.

    Ahora la ejecución de la obra está estancada por el problema sociopolítico del país que ha afectado muchos sectores. Los fondos del Banco Mundial están congelados.

    Con la obra se beneficiaría un número sustancioso de habitantes.

    “La canalización de las aguas de esta quebrada beneficia a unas 80 mil personas, pero, como en todo desarrollo, algunas personas se oponen. Ésta no será la excepción”, añadió López.

    El edil ha encomendado la socialización de la obra para explicársela detalladamente a los pobladores de colonias como Corocol, Los Laureles, Paredes y 3 de Abril que, aseguran, serán dañadas con este proyecto.

    “Mi error a lo mejor ha sido querer siempre dialogar con las personas involucradas en los proyectos. Siempre he trabajado con los habitantes de El Progreso y esta vez no tendría porque ser la excepción. Es un proyecto ambicioso financiado por el Banco Mundial, pero no sé por qué creen que se les causará un daño, cuando, como autoridades, buscamos todo lo contrario. Siempre hemos trabajado y trabajaremos en pro del desarrollo y el bienestar de la ciudad”, indicó López.

    La obra está estimada en aproximadamente 12 millones de lempiras. Comprende el embaulado con alcantarillas en un tramo de más de 800 metros y el enchapado y la colocación de gaviones en otros 300 metros del riachuelo que nace en la parte alta de la montaña Mico Quemado.

    Vecinos están en contra

    Los habitantes de los sectores aledaños a la quebrada afirman que este trabajo no es necesario, que lo único que debe hacer la Municipalidad es embaular la quebrada y no dañar la calle que conduce a esta comunidad ni los predios de algunos habitantes.
    La quebrada pasa por las colonias Los Laureles, Corocol, Paredes, 12 de Junio y Juventina Barahona.

    “Se supone que quieren desviar el cauce de la quebrada Santa Elena, que en realidad no representa ningún inconveniente porque no se llena, a excepción de hace años con el huracán Mitch”, señaló Romelia Flores.

    Asegura que, si esto se da, la casa de su padre Francisco Flores sería afectada, ya que la desviación de la que ellos hablan pasaría por su terreno y opina que no es justo.

    Wenceslao García, habitante de Los Laureles, indica que es algo innecesario porque hay otras prioridades como para realizar un proyecto que no merece tanta atención y que están dispuestos a enfrentar la situación.

    Los más afectados

    Los habitantes de Corocol aseguran que a nadie más que a ellos afecta esta decisión, si se lleva a cabo.

    El presidente del patronato de la Corocol, José Inés Varela, explicó que el canal sólo resiste las aguas del sector, pero que, si quieren insistir en el proyecto, al que ellos llaman desviación y no canalización de agua como las autoridades edilicias, lo que se avecina es un desastre en temporada lluviosa.

    “Recibiríamos todas las aguas de las colonias Suazo Córdova e Imprema, que son las beneficiadas”, aseguró Varela.

    Alegan que algunos vecinos corren riesgo, ya que sus construcciones están muy cerca del canal y éste cada vez que crece los perjudica, provoca nerviosismo, desvelo y gastos, ya que se han dado a la tarea de levantar muros de protección que son llevados cada vez que llueve.Un vecino dijo: “Lo lógico es que cada agua corra por su cauce”. Advierte que, si se unen las aguas del Grayan, Golondrinas, las que produce Corocol y aumentan las de Santa Elena, será un caos completo en invierno porque el canal no lo resistiría.

    Reuniones en pro y contra

    Los vecinos afirman que han tenido reuniones con las personas que no están de acuerdo y que están dispuestos a pelear por evitar lo que llaman “un desastre anunciado”.

    Piden que se piense en todos los vecinos y no sólo en un sector, que según ellos será beneficiado y es reducido.

    José Antonio García, vecino del sector de Corocol, dice que no es seguro encauzar el agua por este canal, que ya se ha discutido en las reuniones sostenidas y que, al estudiar la situación, no es conveniente.

    Ellos expresan que tienen apoyo de la Iglesia Católica al oponerse al “supuesto desarrollo”.

    Las autoridades de la ciudad planeaban reunirse en la primera quincena de este mes, pero la reunión no se ha llevado a cabo, ya que decidieron invertir el tiempo en la socialización de la obra para disipar inquietudes de los pobladores y explicarles el trabajo que se planea efectuar.

    Parece que la parte temible de la historia es que los fondos sean adjudicados a otro proyecto en otro lugar del departamento de Yoro.
    Romel Cano, del departamento de Ingeniería de la Municipalidad progreseña, ha dicho que a la fuerza no se pueden ejecutar obras en las comunidades y, si un sector de los pobladores se opone a la ejecución de esos trabajos, sencillamente será trasladado por el organismo cooperante a otro municipio de Yoro.

    Otros proyectos

    Resuelven problema de colonias olvidadas por años

    En las colonias 19 de Junio, Los Castaños, El Porvenir y Quebrada de Yoro comenzaron los trabajos de saneamiento básico. Esta última está en la zona rural del municipio. El valor del proyecto supera los 18 millones de lempiras, nueve millones provienen del Congreso Nacional y el resto de la Alcaldía. “Gracias a Dios, el sueño de tener el sistema de tratamiento de aguas negras será realidad”, dijo el presidente de la colonia Los Castaños, Fabio Pineda, durante los actos en que el alcalde Alexander López y otras autoridades oficializaron las labores.

    El contrato entre las empresas ejecutoras y la Municipalidad establece que las obras estarán listas entre septiembre y octubre de este año si las lluvias no atrasan las labores.

    Con ellos se hizo palpable el dicho popular: “No hay peor lucha que la que no se hace”.