Tegucigalpa, Honduras.

El paro nacional convocado por la Oposición Indignada no tuvo el eco esperado.

Las acciones de los indignados se limitaron al bloqueo de calles por pequeños grupos de personas.

Los mayores inconvenientes para los conductores se registraron en sectores populares de la capital.

A nivel nacional, apenas se supo de algunos movimientos en ciudades como La Ceiba. El paro no tuvo el respaldo popular desde inicios de semana, cuando sectores organizados anunciaron que no sabían nada del mismo.

Centrales obreras, sindicatos y asociaciones de transportistas advirtieron el miércoles que no tenían contemplado participar en ninguna medida de presión.

Ayer, los mayores inconvenientes se vivieron en la capital, ya que varias escuelas y colegios suspendieron clases por temor a actos de vandalismo o violencia en las calles.

Foto: La Prensa

Debido a que no se permitió la circulación de vehículos, miles de personas caminaron largas distancias para llegar a sus trabajos.
Ya en ocasiones anteriores, sectores radicales del Frente de Resistencia han protagonizado actos de violencia e intimidación contra buses escolares.

En todos los puntos tomados, agentes del orden siguieron un protocolo.

Primero dialogaron con los manifestantes para que, por decisión propia, despejaran las calles y permitieran la libre circulación.

Se establecieron plazos de 20 o 30 minutos para acatar la orden y pasado ese período se procedió a retirar piedras, llantas, palos y vehículos que obstaculizaban el paso.

En algunos sectores, como la salida a oriente, fue necesario cargar a los pocos manifestantes, ya que se habían acostado sobre el pavimento.

Al final del bulevar Los Próceres, frente a la Bambino, se lanzaron bombas lacrimógenas para dispersar a unos 20 manifestantes. En La Laguna, la Policía también hizo un desalojo pacífico para restablecer el paso desde y hacia Olancho.

En el Zonal Belén, los manifestantes optaron por marchar, acción que fue respetada por la autoridad.

En la Kennedy se registraron los mayores problemas de tráfico vehicular. Ahí, la Policía sacó a empujones a los manifestantes.

Miles de personas tuvieron que caminar largas distancias para llegar a sus centros de trabajo.

Foto: La Prensa

En el sector de La Laguna, los manifestantes quemaron llantas.
Alto a los apagones

Durante más de dos horas, el movimiento de los indignados en La Ceiba mantuvo interrumpido el paso al departamento de Colón y el resto de Atlántida.

Las acciones iniciaron a las 6:00 am con una caminata por la carretera CA-13 que culminó con la toma de esta transitada vía por al menos dos horas.

Elementos policiales se hicieron presentes para evitar que las acciones se prolongaran.

Los indignados pidieron la instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad-Honduras (CICIH), así como un alto a los apagones que desde hace dos meses están afectando el litoral atlántico.

Portando pancartas y gritando consignas, los manifestantes se hicieron notar durante la toma que mantuvieron frente a las oficinas regionales de Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), ubicadas frente a la carretera Panamericana.

Después de la toma, las acciones se dirigieron a las instalaciones de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, siempre en esta ciudad, para pedir un alto a los cortes de energía eléctrica en la zona.

Los manifestantes optaron por no quemar llantas durante este plantón frente a la estatal eléctrica.