Un persona murió y 43 resultaron heridas en enfrentamientos con la policía en la capital de Estonia, Tallin, ayer durante una manifestación de prorrusos que protestaban por la retirada de un monumento en memoria de los soldados soviéticos, a la cual Moscú reaccionó con virulencia.
La víctima fue identificada por la policía como un hombre de unos 20 años, llamado Dimitri, que al parecer murió tras ser herido con un cuchillo.
“No existe una razón para establecer una relación entre la muerte de Dimitri y la acción de la policía”, declaró este viernes la fiscalía estonia.
Disturbios
El traslado anunciado de un monumento del centro de la capital a la periferia provocó el enfado de Rusia, que lo considera un monumento en memoria de quienes vencieron el fascismo durante la guerra, mientras que muchos estonios ven en él un recuerdo doloroso de casi 50 años de ocupación soviética.
Fricciones
Ayer, el presidente del Senado ruso, Serguei Mironov, pidió la ruptura de las relaciones diplomáticas con Estonia.
“Propongo adoptar una resolución para pedir al presidente que rompa relaciones diplomáticas con Estonia”, declaró el presidente del Consejo de la Federación, la cámara alta del Parlamento.
El texto fue votado por unanimidad.