El reporte de tres casos positivos de Chagas en las comunidades del sector de San José, en la parte alta del municipio, ha llevado a las autoridades sanitarias y municipales a unir fuerzas para combatir a la chinche que provoca la enfermedad.
Como parte de ese plan se busca que los vecinos sustituyan las casas de tierra, bahareque y de techo de paja por las de material y piso de cemento. Rubí Leiva, secretario municipal, dijo que el proyecto consiste en construir 41 viviendas en las comunidades de Cerro Prieto y Santa Lucía, ubicadas en la montaña Mico Quemado.
Pobreza
Los altos niveles de pobreza son uno de los factores que favorecen la presencia del insecto, ya que su hábitat son las chozas con techos de paja que construyen las personas de escasos ingresos.
Leiva agregó que la inversión supera los 1.5 millones de lempiras, que serán proporcionados por el Fondo Hondureño de Inversión Social, Fhis, y la Alcaldía por medio del programa de reducción de la pobreza.
“El riesgo de contraer el mal de Chagas se da en todo el municipio, lamentablemente en este lugar no se cuentan con los recursos necesarios para edificarle un nuevo techo a decenas de familias de la zona rural que han solicitado el apoyo”, indicó.
Reina Matamoros, enfermera del centro de salud del sector, manifestó que en los últimos meses se han registrado tres casos de la mortal enfermedad.
“Luego de detectar la presencia de la chinche en el sector de San José nos mantenemos en permanente contacto con los habitantes de estas localidades para tratar de combatir el insecto que prolifera en las casas”.
La empleada de salud hizo un llamado a los pobladores para que vigilen sus hogares y eviten que la chinche los pique por la noche. La misma labor realiza el personal de los centros de salud de Santa Rita y Morazán, donde también se ha detectado la presencia del vector que ataca en horas de la noche, mientras las personas duermen. Una persona infestada puede morir en término de 10 años.