15/12/2025
07:48 PM

Sigue aferrada a la vida, pero debe dejar hospital

Tiene su mirada perdida y su voz es apenas perceptible. Postrada en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos, Ligia Sevilla libra una batalla contra la muerte.

    Tiene su mirada perdida y su voz es apenas perceptible. Postrada en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos, Ligia Sevilla libra una batalla contra la muerte.

    Hace nueve meses a la joven de 22 años le diagnosticaron el síndrome de Guillain Barré.

    Su vida depende de un ventilador mecánico, monitores para presiones arteriales, frecuencia cardíaca y una cama especial de la que no puede levantarse.

    Ligia se encuentra en uno de los ocho cupos que comparten adultos y niños mayores de un año, en la Unidad de Cuidados Intensivos.

    La estadía de Ligia en el centro asistencial reduce las atenciones para otros pacientes y aunque no cuenta con las condiciones de salud ni económicas para irse de alta, los médicos recomiendan que debe regresar a su hogar.

    No presenta mejoras

    La historia de Ligia fue publicada en las páginas de este rotativo en febrero de este año.

    El objetivo era apoyarla para que se le practicaran algunos exámenes que requería en aquel entonces.

    Ahora la situación es diferente. Se necesita una suma aproximada de millón y medio de lempiras para que ella pueda dejar el centro asistencial.

    Aunque ha recibido todas las atenciones, su estado de salud sigue siendo delicado y el diagnóstico indica que no mejorará.

    El personal médico del Mario Rivas asegura que ya agotaron todas las opciones para lograr su recuperación.

    Juan Carlos Zúniga, director del centro asistencial, explicó que la paciente podría permanecer el resto de su vida conectada a un ventilador.

    'Creemos conveniente adecuarle las condiciones en su casa para que ella pueda ser trasladada, de lo contrario vivirá en el hospital por siempre', expresó el galeno.

    Añadió que es urgente realizar una campaña para que la paciente tenga una cama eléctrica con diferentes posturas para movilizarla y un ventilador mecánico que le permita respirar.

    Aseguró que de adquirir lo que la paciente necesita para instalarla en su vivienda, él como autoridad se compromete a entrenar al familiar que estaría a cargo.

    Además se enviaría a un médico de forma mensual para que le haga evaluaciones.

    Zúniga aclaró que con todo gusto se le continuaría proporcionando apoyo, pero donde ella permanece es una área con mucha demanda y el espacio es insuficiente.

    'Los cupos en cuidados intensivos son muy costosos porque son áreas donde se requiere de mayor tecnología en el manejo de los pacientes', indicó el funcionario.

    El galeno lamentó que en el país no se cuente con hospitales para pacientes crónicos con enfermedades agudas.

    Se aferra a la vida

    Pese a todos los obstáculos y carencias que atraviesa, Ligia tiene una razón para aferrase a la vida: ver a su pequeña hija Yaritza, de dos años, quien reside en la aldea El Naranjo, Jutiapa, Atlántida. Junto a Ligia permanece su hermana Xiomara Sevilla, quien ha hecho de la Fundación Abrigo, ubicada en el Rivas, su hogar.

    Allí duerme y come. Diariamente espera la hora de visita para atender a Ligia. Ante la falta de recursos económicos el resto de la familia la visita esporádicamente. Guardan la esperanza de algún día recibirla nuevamente en casa.

    Acerca de Gullian Barré

    El síndrome de Guillain Barré es un trastorno causado por inflamación nerviosa que comprende debilidad muscular progresiva o parálisis.

    El sistema inmunológico del cuerpo ataca a parte del sistema nervioso periférico. Los primeros síntomas de esta enfermedad incluyen distintos grados de debilidad o sensaciones de cosquilleo en las piernas. En muchos casos, la debilidad y las sensaciones anormales se propagan a los brazos y al torso.

    Estos síntomas pueden aumentar en intensidad hasta que los músculos no pueden utilizarse en absoluto y el paciente queda casi totalmente paralizado.

    En estos casos, el trastorno pone en peligro la vida, potencialmente interfiriendo con la respiración y, a veces, con la presión sanguínea y el ritmo cardíaco. Esta enfermedad es considerada una emergencia médica. El paciente es colocado a menudo en un respirador para ayudarle a respirar y se le observa de cerca para detectar la aparición de problemas, tales como ritmo cardíaco anormal, infecciones, coágulos sanguíneos y alta o baja presión sanguínea. La mayoría de los pacientes se recuperan, incluyendo a los casos más severos del síndrome de Guillain-Barré.

    Entérese

    Tratamiento

    A los pacientes se les aplica inmunoglobulina por cinco días de acuerdo con el peso, relajantes y sedantes y líquidos para alimentarlos.

    Otro caso

    En la UCI también permanece un médico porteño, quien sufre la misma enfermedad y cumplirá cuatro meses interno. Su estado es más crítico que el de Ligia.

    Cifras

    10 mil lempiras

    Diarios es el valor del tratamiento que le proporcionan a Ligia en el hospital Mario Rivas.

    2 pacientes

    Ingresan semanalmente con el síndrome de Guillain Barré al hospital Mario Rivas.