A10 días del siniestro, la actividad en la granja penal poco a poco se va normalizando.
Ayer una unidad del Cuerpo de Bomberos llegó hasta el centro penal para comenzar las tareas de limpieza en áreas que no están bajo la guarda y custodia de las autoridades.
Fuera del recinto carcelario cada vez se ven menos familiares llegar. Los que van preguntan si habrá visitas para llevar comida a los internos y otros ruegan por poder verlos aunque sean cinco minutos; sin embargo, el acceso fue denegado.
Será hasta el fin de semana que las familias podrán reencontrarse con los internos sobrevivientes.
Algunos reos con citas pendientes en los juzgados fueron trasladados hasta los tribunales para dar seguimiento a las audiencias programadas con antelación.
Los guardias penitenciarios provistos de mascarillas trabajaban en las tareas de limpieza y se sumaban al trabajo de reacondicionamiento del edificio que fue testigo de la peor tragedia vivida en un centro penitenciario en el país.
Las ayudas no faltaron, los vehículos entraban y salían con ropa, víveres, medicinas, las que eran depositadas en la entrada del reclusorio.
Áreas siguen bajo vigilancia
El director del centro penal en Comayagua, inspector Danny Rodríguez, ayer elaboraba un informe para identificar las zonas aptas para reconstruir el centro penitenciario.
“Es un proceso que va lento, pero estamos trabajando para que el centro penal vuelva a la normalidad en todas sus actividades. No es de la noche a la mañana, pero por lo pronto las investigaciones se siguen haciendo en el interior de la penitenciaría.
A pesar de que el informe se ha dado a conocer, el trabajo de técnicos del Ministerio Público continúa en la zona. Los módulos adonde se produjo el incendio siguen bajo resguardo y así continuarán hasta que las autoridades determinen lo contrario.
Asistencia sicológica
Ayer, en grupos, los internos comenzaron a recibir tratamiento sicológico brindado por el programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud y la Organización Panamericana de la Salud, OPS, que ha trasladado un psiquiatra desde Panamá para comenzar la terapia de recuperación de los internos que quedaron marcados con lo vivido durante el incendio.
Los especialistas atienden a los internos en dos grupos de 12 y 13, donde escuchan las experiencias de cada uno de ellos.
Aseguran que muchos aún no concilian el sueño y tienen pesadillas, despiertan gritando y pidiendo ayuda.
La jefa del Proyecto Regional de Salud Mental, Ángela Orellana, junto al siquiatra Gaspar Dacosta han comenzado el proceso de intervención con los reclusos.
“Hemos encontrado estrés agudo, trastornos de ansiedad y signos de depresión severa, gente que no puede dormir, han perdido el apetito. Hay problemas de estómago, náuseas, dolores de cabeza”, explicó la doctora.
Sepultan a doctor Constantino Ipsylanti
Comayagua. La llegada del féretro de José Constantino Ipsylanti Maradiaga a las 11:00 de la noche del martes a Comayagua cerró las dudas que rondaban en torno a si, este médico que en 2009 fue condenado por el asesinato de un español, se fugó o no.
Su cuerpo fue llevado hasta la sede del Club Rotario en la ciudad, adonde fue velado. A las 2:00 de la tarde fue trasladado a la Iglesia La Merced, adonde el párroco Reynaldo Moncada ofició la misa en memoria del doctor.
Una hora después el cortejo fúnebre se dirigió al cementerio general. Los pobladores llegaron hasta el camposanto para corroborar si dentro de aquel ataúd estaba el cuerpo del médico recordado por muchos por su buen corazón.
Las dudas quedaron en algunos que incluso aseguraron que el médico estaba fuera de país; pero su familia afirma que murió asfixiado en el incendio del penal.
“Es difícil olvidar a un hombre que siempre se caracterizó por ayudar a los demás, era el doctor de los pobres, no hay quien diga lo contrario y estamos aquí para despedirlo. Muchos dicen que no está en el ataúd, que se fue del país, pero yo no creo, es jugar con el dolor de la familia, hay que recordarlo por sus obras”, dijo Teresa Gonzales que llego desde una comunidad cercana y esperaba la llegada del cuerpo.
Conocido como Tinito, Ipsylanti se postuló como candidato a la alcaldía de Comayagua por la corriente del actual presidente Porfirio Lobo Sosa.
Un hermano del extinto pidió a los medios de comunicación retirarse del lugar del velatorio y sepelio, porque ante lo ocurrido buscaban privacidad.
La caravana fúnebre partió a la iglesia La Merced donde se ofreció el oficio religioso.