Vivir la Semana Santa en toda su plenitud y tener a Dios como el centro de las vacaciones y descansos que esta época aconseja monseñor Miguel Leninhan.
El obispo de la Diócesis de La Ceiba, con un profundo llamado, comparte con LA PRENSA su mensaje en este tiempo fuerte para La Iglesia, y habla de los retos y desafíos, así como las preocupaciones que marcan esta porción eclesial que hace un año le encomendó el ahora papa emérito Benedicto XVI.
-¿Cuál es el mensaje de la Iglesia para los católicos ceibeños durante este tiempo?
Mi invitación a la gente es a vivir esta Semana Santa en toda su plenitud. Si van en sus vacaciones por lo menos que traten de asistir a la iglesia durante las misas, los Viacrucis, el Santo Entierro y después la Vigilia Pascual. Tratar de vivir sanamente en medio de este descanso y saber acercarse a la Iglesia, compartir también el dolor y sufrimiento del Señor Jesús y también su resurrección.
-¿Cómo vivir este tiempo cuando se ofrecen otras cosas ajenas al mensaje de La Iglesia?
Necesitamos de mucha catequesis. La Semana Santa es más que todo vivir en el corazón de cada uno, hay muchas celebraciones exteriores, dramatizaciones de la pasión; el Viernes Santo es hermoso con el Viacrucis, la adoración de la Cruz, son momentos donde hay mucha gente, pero tenemos que aprovechar, es una oportunidad de evangelización, un momento para conocer más a Jesús. A la gente le gusta también el ambiente, la procesión, pero tenemos que pensar en que diferencia tiene para mi vida.
-¿Cómo encontrar el mensaje de Jesús en medio de esta realidad?
Es posible encontrarlo, solo hay que ser disciplinado. Nos es que vamos a pasar todo el tiempo en oración, hay tiempo para todo, tiempo para sembrar y cosechar, tiempo para relajarnos y pasear, pero también hay que darle un momento a Dios.
-¿Qué esperanzas tiene su diócesis con el nuevo Papa?
Es un Papa latinoamericano y es un gran orgullo y un gran reconocimiento para los católicos de América Latina que son el 40% de la población total de los católicos en el mundo. Ahora hay más cercanía de la iglesia, esto ha generado un gran interés en la iglesia no tanto en los católicos, si no en mucha gente. Es un Papa de no mucha pompa y es sencillo, está quitando muchas cosas que antes rodeaba a muchas ceremonias, su sencillez, su cercanía con la gente genera esperanzas.
Lleva más de un año de haber sido nombrado obispo de La Ceiba, ¿cuáles son los retos que enfrenta?
Estamos muy agradecidos con el papa -emérito- Benedicto XVI por habernos dado esta nueva Diócesis, me nombró a mí como obispo. Los desafíos son grandes, en primer lugar la misión de la Iglesia es espiritual y evangelizar, y hacer llegar a cada uno de los rincones de este territorio, el mensaje del evangelio que es un mensaje de amor, de perdón y servicio. Hay problemas sociales muy grandes, drogadicción, maras, minería e hidrolécrticas. La gente está tratando de proteger el ambiente, cuidar la creación es un gran desafíos. Lo primero es la evangelización, hacer llegar el mensaje de Jesús, el mensaje de salvación a cada alma, a cada rincón, pero también la promoción humana y tenemos que cuidar la creación. Son muchos desafíos.
-¿Cuál es el mensaje de la iglesia en medio de este clima violencia?
No es fácil, no hay una solución mágica en todo esto, pero tenemos que luchar y colaborar, necesitamos de otras colaboraciones de instituciones como la alcaldía y la Policía para ver que podemos hacer para que esta ciudad vuelva a ser una ciudad más pacífica.