23/06/2022
05:11 AM

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Si se inunda la sala de máquinas, se paraliza represa El Cajón

El Cohep, el sindicato de la Enee y el Fosdeh están opuestos a la licitación privada para reparar las grietas.

San Pedro Sula, Honduras

A mil litros de agua por segundo subieron ya las filtraciones por las paredes rocosas, la cortina y la cimentación del embalse de la central hidroeléctrica de El Cajón, con el riesgo de que, si el nivel de ese derrame subiera, inundaría la sala de máquinas y dañaría las cuatro turbinas generadoras de energía eléctrica.

Los ingenieros Manuel Palma, director ejecutivo de El Cajón, y Rolando Rodríguez, jefe de obras civiles, expresaron su preocupación por la delicada situación de la principal represa de Honduras y Centroamérica.

Rodríguez explicó que el temblor de 7.1 grados en la escala de Richter que estremeció al país en mayo de 2009 y los subsiguientes sismos que han venido ocurriendo desde entonces han abierto más las grietas de las paredes rocosas donde está empotrada la cortina, formando ductos que expulsan los chorros de agua a presión.

“Hacemos las mediciones en una gráfica y eso nos indica cómo va en ascenso. El promedio de las filtraciones anda en mil litros de agua por segundo. Con el proyecto de reparación pretendemos bajarlo a 60 litros por segundo, que es el punto normal en las hidroeléctricas de esta magnitud”, indicó.

El director Manuel Palma recordó que desde hace 10 años los técnicos de El Cajón advirtieron a las autoridades gubernamentales sobre este problema; pero, debido a la tardanza en la toma de decisiones de los gobiernos, se fue postergando hasta llegar a la crisis actual por la falta de presupuesto.

“Si llega a ocurrir otro temblor de fuerte magnitud, el agua se nos vendría encima a la sala de máquinas y paralizaría al país”, expuso Palma al explicar la realidad actual de El Cajón.

Los chorros de agua de las filtraciones caen de las montañas rocosas a los túneles de la represa, de donde es expulsada por medio de bombas achicadoras con capacidad de bombear 800 litros por segundo, pero si la presión subiera a unos cuatro mil litros por segundo, las bombas ya no tendrían capacidad de sacar el agua de los túneles y se inundaría la sala de máquinas.

El 60% de las filtraciones son por el lado derecho de la presa, las otras están en la parte de abajo y en la parte izquierda.

La frecuencia de los sismos en la zona se ha incrementado. Incluso los epicentros de unos 15 temblores en los últimos cuatro años se han registrado en el área de influencia de la cuenca y eso va provocando inestabilidad y deterioro de la capa rocosa.

“El problema de las filtraciones es progresivo, paulatinamente va aumentando y si no se atiende en un momento dado, se agrava y cada vez es más costoso”, indicó Rolando Rodríguez. Los técnicos aclararon que no es cierto que la cortina de la represa o que toda la obra física esté en peligro de derrumbarse y que toda esa agua va a inundar el Valle de Sula, como mucha gente lo ha malinterpretado.

El peligro real, según ellos, es si llegara a inundarse la sala de máquinas porque cerraría todo el funcionamiento de El Cajón; pero la represa no se va a caer porque está construida para soportar grandes terremotos. Este tipo de mantenimiento en todas las naciones donde operan las grandes represas hidroeléctricas se hace cada 10 años; pero “en nuestro medio no se toman las decisiones a tiempo”, comentó el jefe de obras civiles.

La reparación

El proyecto de la reparación de las fugas consiste en inyectar concreto hidraúlico para sellar todas las zonas dañadas; también se van a revestir de hormigón las paredes rocosas, se instalarán modernos detectores de sismos y nuevos equipos tecnológicos.

Los técnicos aseguraron que para hacer este tipo de reparaciones se tiene que contratar a una compañía extranjera especializada en la construcción de centrales hidroeléctricas.

Los trabajos de ejecución del proyecto se estima que tardarían dos años, pero la generación de energía y la operación de El Cajón no se detendrán mientras estén en marcha las reparaciones.

Stenee en contra

Emil Hawit, gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), dijo que la inversión para reparar las fisuras es de 30 millones de dólares, más de 600 millones de lempiras.

La semana pasada fue declarada fracasada la segunda licitación internacional, donde participaron firmas de reconocida capacidad técnica y se anunció que ahora se hará una licitación privada en la primera quincena de noviembre.

El primer fracaso fue el 24 de agosto de 2012 porque la directiva de la Enee adujo que las ofertas económicas eran “muy elevadas”.

Hawit manifestó que la segunda licitación fracasó por problemas administrativos, específicamente la falta de sellos de los consulados hondureños donde tienen su casa matriz las empresas participantes en el proceso. El funcionario aseguró que la licitación privada se hará conforme a la ley y estimó que en febrero del próximo año comenzarían los trabajos de reparación.

Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Enee (Stenee), dijo: “No vemos con buenos ojos que haya una licitación directa. Preferimos que se abra una nueva licitación pública para que se haga de manera transparente porque queda mal sabor y duda al adjudicar directamente la obra a una empresa de las mismas que ya participaron”.

“Los presupuestos que están asignados por esa vía no pueden ser sobrevalorados; por lo tanto, estamos en defensa de la Enee”, expresó el dirigente sindical.

Fosdeh: “Las contrataciones directas se han prostituido”

La licitación privada o la contratación directa de la empresa que se encargará de reparar las fisuras en la represa de El Cajón no es el mecanismo más adecuado, afirmó Nelson García Lobo, presidente del Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh).

“En países como el nuestro se ha prostituido ese sistema con la idea de hacer corrupción, entrar en el favoritismo hacia los amigos y especialmente hacia los correligionarios políticos”, dijo García Lobo.

El economista sampedrano manifestó que los mecanismos no son los malos, sino los controles sobre los mecanismos que se están usando.

Lamentó que las compras o las contrataciones directas en el Estado son las ventanas que normalmente se han usado en el país para que la corrupción florezca. “Me sorprende porque se sabe desde hace mucho tiempo que están las fisuras en El Cajón, entonces aparecer ahora y con la gran prisa de hacer una licitación privada y no seguir los canales correspondientes que puedan generar mayor seguridad y transparencia, creo que eso es lo negativo del proceso y del mecanismo”, expuso el presidente del Fosdeh.