El ministro Marlon Escoto confirmó ayer la destitución del director general de Educación, José Antonio Medina, debido a las denuncias de tráfico de influencias y venta de plazas en esa secretaría.
No habían pasado ni 24 horas desde que el ministro denunció que el sistema educativo está bajo el control absoluto del Congreso Nacional cuando tomó la determinación de destituir a Medina.
En las audiencias públicas que el ministro tiene con todos los sectores vinculados al sistema recibió documentación del intento de venta de dos plazas en el departamento de Intibucá, donde se vieron vinculados algunos funcionarios de Educación.
Detalló: “El director general de Educación, Antonio Medina” está vinculado con esta denuncia y se va a investigar, por lo que se ordenó su separación para que no entorpezca el proceso.
El ministro dijo que este caso ya está en los tribunales de justicia en La Esperanza, Intibucá.
“La idea de hacer públicos estos casos es porque el sistema necesita recuperar sus valores, necesitamos recuperar la gobernabilidad que hemos perdido y estas prácticas que son cátedras de vergüenza no se deben dar más en el país”.
De acuerdo con los datos oficiales, las transacciones de estas plazas de profesores tenían un valor que superaba los 80 mil lempiras.
“Sabemos que hay otros casos que se presentarán y sabemos lo que nos corresponde, que es entregar la documentación (a las autoridades competentes)”.
El ministro había dicho el lunes pasado que la injerencia de los políticos y diputados en el sistema había llegado al extremo de nombrar jugadores de un equipo de fútbol en plazas de maestros y de choferes de diputados.
Los más politizados
Edwin Oliva, presidente del Colprosumah (Colegio Profesional Superación Magisterial Hondureño), declaró que, durante los dos últimos años, la influencia de los diputados ha crecido exponencialmente en el nombramiento de directores departamentales, secretarios distritales y otros funcionarios.
Oliva manifestó: “Este tipo de situaciones se deben corregir y ambos sectores debemos actuar responsablemente para mejorar de una vez y no solo eso: que también se establezca la sanción a quienes han cometido todo este tipo de actos y desafueros”.
Según Armando Gómez, presidente del Pricphma (Primer Colegio Profesional Hondureño de Maestros), “desde que asumió el poder Porfirio Lobo, todo el sector educativo está politizado.
Ya se sabe quiénes son los diputados que mandan en Comayagua, Choluteca y Santa Bárbara, los departamentos más politizados”.
Detalló: “En el caso del Partido Nacional hay un diputado en cada región que es el que manda; en Atlántida, quien decide es Rodolfo Irías Navas, en Choluteca es Mauricio Oliva y así todos los departamentos”.
El vicepresidente del Congreso, Ramón Velázquez Nazar, consideró: “En el Congreso se ha emitido una nueva ley para acabar con estos vicios porque aquí está involucrado todo el mundo.
Los diputados tenemos la obligación de dar recomendaciones.
He visto a varios maestros que tienen todos sus papeles en orden, pero, como no pertenecen al partido de turno o porque no tienen alguien que le ayude, entonces se queda fuera del sistema”.