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Congreso de Honduras tiene bajo su control el sistema educativo

  • Actualizado: 10 abril 2012 /

Marlon Escoto denuncia que diputados designan directores departamentales, jefes distritales y el 70% de las plazas de los maestros.

El Congreso Nacional es el que tiene el manejo y el control absoluto del sistema educativo del país y no el Poder Ejecutivo, denunció ayer Marlon Escoto, ministro de Educación.

Los diputados del Congreso han hecho valer su influencia política para nombrar a sus allegados en puestos claves para manejar a su antojo la Secretaría de Educación, que recibe un presupuesto anual de 21,000 millones de lempiras.

Pero no solo eso. El abuso también roza la línea de lo irónico y ridículo, cuando el propio ministro de Educación, Marlon Escoto, denuncia que incluso se han llegado a nombrar miembros de un equipo de fútbol en algunas plazas de maestros.

Y como si eso no fuera poco, muchos motoristas políticos y activistas de los hoy diputados del Congreso también devengan jugosos salarios en una plaza magisterial.

Escoto, quien primero compareció en el programa televisivo Frente a Frente y luego ante los medios de comunicación en una reunión con la dirigencia magisterial, lamentó además que se han identificado hasta centros educativos fantasmas.

El funcionario asumió su cargo hace seis semanas. Afirmó además que tiene en su poder pruebas contundentes del tráfico de plazas, donde están vinculados políticos y personas inescrupulosas de la Secretaría de Educación.

Incluso, algunos dirigentes magisteriales han asegurado que el ministro les comentó de ciertos casos donde la narcoactividad ha pretendido influenciar en el nombramiento de algunos puestos claves en los departamentos de Colón y Copán.
Óscar Recarte, presidente del Copemh (Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras) detalló que “nos preocupa esta denuncia que ha hecho el ministro de Educación porque, entonces quién manda a quién. En el departamento de Colón fue perseguida una profesora que fue baleada”.

Poder de los diputados

El ministro confesó que después de una serie de visitas a varias regiones del país donde ha dialogado con padres de familia, maestros y directores departamentales, concluyó que “el Ejecutivo no ha tenido el control del sistema educativo; quien tiene el control del sistema educativo es el Legislativo (el Congreso) a través de los diputados”.

Escoto señaló que “los diputados designan quién va ser el director departamental y una vez que designan el director, de allí definen todos los otros puestos hacia los distritales, casi el 70% de los maestros que tiene el sistema de educación ingresó de manera irregular”.

El ministro demandó que el Poder Ejecutivo debe recuperar el control.

Escoto analizó que ese alto porcentaje de maestros que ingresó de manera irregular al sistema “pierden la dignidad” y de allí en adelante comienzan a responder a los intereses, no del patrono, que en este caso es el Ejecutivo, sino de los diputados o las personas que les ayudaron a obtener la plaza.

“Toda esa identificación natural con la persona que les apoyó no ayuda en mejorar el sistema educativo, porque no hay una identificación con el sistema, aunque sea el Gobierno quien le pague”, analizó.

Cómplice del desastre

Eulogio Chávez, expresidente del Copemh, es del criterio que la Secretaría de Educación también es cómplice del desastre en el sistema.

Chávez ejemplificó que el anterior viceministro de Educación Juan Carlos Contreras se autonombró en una asesoría técnica en la Dirección de Asuntos Estudiantiles y que él (ministro Escoto) conocía de ese caso y prácticamente no hizo nada por frenar ese abuso.

Dijo además que “el ministro de Educación también tiene responsabilidad, porque en la Secretaría no se hace nada si el ministro no aprueba, en este caso el nombramiento.

Si el mismo Juan Orlando Hernández (presidente del Congreso) le dice que le nombre un número de profesores, el ministro tiene que hacerlo porque si no tiene problemas”.

El actual presidente del Copemh, Óscar Recarte, coincide con Chávez en el sentido de que el Ejecutivo es cómplice porque han hecho auditorías en el sistema y nunca han dado a conocer los resultados porque “saben que hay cientos de personas que no son docentes, pero ganan como docentes, hablo de motoristas y pegafiches de los políticos”.