El Senado de EUA confirmó ayer al juez conservador Samuel Alito para un cargo vitalicio en el Tribunal Supremo, justo a tiempo para entregar al presidente George W. Bush una victoria política antes del discurso del Estado de la Unión.
Alito, de 55 años, logró 58 votos a favor y 42 en contra, convirtiéndose en el juez número 110 en llegar al Tribunal Supremo, pero no sin antes causar grandes pugnas partidistas en el Senado.
En octubre, Bush nombró a Alito como sucesor de la juez Sandra Day O'Connor, considerada la voz de la moderación en el Tribunal Supremo en asuntos como el aborto, la eutanasia, los derechos de las minorías y la financiación de campañas electorales.
O'Connor, la primera mujer en el Tribunal Supremo, también se convirtió en un punto obligado de referencia sobre la independencia de la máxima corte ante las presiones políticas.
En cambio, el nombramiento de Alito alzó en armas a grupos conservadores que elogiaban su obra y figura, frente a grupos liberales, que temen un giro hacia la derecha del Tribunal Supremo, que tiene la última palabra en asuntos de gran envergadura nacional.
Sigue...
Se prevé que Alito preste en las próximas horas, con lo que se unirá a otro juez conservador, John Roberts.