El alcalde de Tegucigalpa Ricardo Alvarez reaccionó esta mañana ante el anuncio del Gobierno de construir el aeropuerto en la base aérea de Palmerola en Comayagua.
'Una vez más demuestran el odio que le tienen a nuestro municipio', dijo el edil capitalino en declaraciones vertidas a la emisora HRN. Álvarez es el presidente del Partido Nacional, principal opositor de partido en el poder.
Ayer, el gobierno anunció la entrega de 235 millones de lempiras a las Fuerzas Armadas para la construcción o habilitación de un aeropuerto comercial en la base de Palmerola.
El presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, Amílcar Bulnes, pide al Gobierno no destinar el dinero de Petrocaribe a la construcción de Palmerola sino destinarlo a otras necesidades de la población hondureña.
Al referirse sobre la decisión que tomó la administración del presidente hondureño, Manuel Zelaya, de invertir los fondos de Petrocaribe en la construcción de un nuevo aeropuerto en Palmerola Bulnes manifestó: 'hay problemas más serios en que puede utilizarse este dinero, pero el Ejecutivo tiene estas funciones y si esto está dentro de sus atribuciones lo pueden hacer'.
El representante de InterAirports, Carlos Ramos, manifestó a radio América, que el Gobierno de Honduras puede concesionar a cualquier empresa siempre que esté actuando en base a la ley.
Las compras directas están autorizadas por un decreto de 'emergencia' aprobado hace un año. Las licitaciones para garantizar un proceso transparente no serán necesarias.
Antecedentes
La Ley de Contratación de Estado dice que la emergencia sólo se puede declarar cuando ocurran situaciones como 'desastres naturales, epidemias, calamidad pública, necesidades de la defensa o relacionadas con estados de excepción...'.
La decisión la tomó el gobierno luego de recibir un duro revés de parte de inversionistas privados, nacionales y extranjeros, que decidieron no gastar un tan solo cinco en este aeropuerto.
Y es que el clima de inversión no es favorable en Honduras, sobre todo ahora que hay amenazas de romper el orden constitucional, dar un zarpazo a la carta magna y cambiar la forma de gobierno para promover el continuismo presidencial. Como si esto fuera poco, en la boca de los funcionarios de gobierno, las palabras 'nacionalización' o 'confiscación' están a la orden del día.
Ante este panorama, los militares son fundamentales para garantizar el fortalecimiento democrático y el respeto a la institucionalidad.Y es ante estas condiciones que comienzan los años de 'vacas gordas' para una institución que ha soportado el declive financiero.
El ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, confirmó en conferencia de prensa que se utilizarán 12.5 millones de dólares (237.75 millones de lempiras) de los fondos de Petrocaribe para realizar la obra.
Estos fondos son los que el gobierno percibe por la venta de combustible pero que no cancela a los productores, en este caso, Venezuela. La entidad castrense ha sido comisionada para cumplir esta misión que le ordenó el presidente Manuel Zelaya.
De acuerdo a la información brindada por Mauricio Díaz Burdeth, del Fosdeh, el presupuesto de las Fuerzas Armadas en 2005 era de 900 millones, pero en 2008 la cifra ya se había elevado a 1,827 millones, es decir, el doble.
A esa impresionante cantidad de recursos hay que sumar los 237 millones que recibirán, adicionales, los militares para acondicionar una terminal aérea tan pequeña como la existente en Roatán.
Flores Lanza indicó que la concesionaria InterAirports, notificó al Ejecutivo que no tenía capacidad de hacer la terminal y por eso aceptaba que otra empresa la hiciera y administrara.
Luego del accidente aéreo del 30 de mayo de 2008, el Presidente ordenó el cierre de Toncontín y prometió habilitar Palmerola en 60 días. La promesa, pasado un año, sigue sin cumplirse.
'Estamos listos para comenzar en cualquier momento', dijo el ministro de Defensa, Edmundo Orellana, quien ha decidido no revolverse con los militares en el Estado Mayor y por eso pasó sus oficinas a un moderno edificio del bulevar Suyapa, generando así un gasto adicional y millonario para el pueblo hondureño. Junto a Orellana estaba el jefe del Estado Mayor, Romeo Vásquez Velásquez.
El uniformado explicó que una comisión de militares continuará planificando la construcción de la terminal y finalizará las obras que se iniciaron después del accidente, pero que se abandonaron cuando el pueblo capitalino ganó la batalla y se ordenó la reapertura de Toncontín.
- Luego del accidente aéreo del 30 de mayo de 2008, el Presidente ordenó el cierre de Toncontín y prometió habilitar Palmerola en 60 días.