Como el hijo pródigo que se prepara para volver a los brazos de sus progenitores, miles de capitalinos abarrotan las terminales de transporte terrestre para trasladarse a sus lugares de origen.
Al menos 500 mil viajeros abandonarán la ciudad para disfrutar en familia del nacimiento de Jesús.
En esa lista está doña Juana Martínez, una ama de casa residente en la colonia Tres de Mayo, quien cada año viaja
hasta Juticalpa, Olancho para pasar la Navidad en familia.
“Cada año es más difícil debido a que todo está más caro y el pisto ya no le ajusta a uno, pero yo lo que hago es que ahorro mis fichitas para estas fechas, para poder estar con los míos”, dijo con una sonrisa.
Las interminables filas en las terminales de buses son notorias.
La mayor afluencia se presenta en las empresas que prestan sus servicios hacia zonas como Santa Bárbara, Ocotepeque, Copán, San Pedro Sula , Olancho y Choluteca, que han ampliado sus horarios de salida hasta la medianoche para poder atender la demanda.
A la ola de viajeros que va en aumento a medida se acerca el 24 de diciembre, se suman turistas extranjeros, que aprovechan sus vacaciones para disfrutar de las bellezas que ofrece el país.
Colapso en terminales
La afluencia de pasajeros en estas terminales, que inició el 15 de diciembre, ha aumentado en un 70%, según los dueños de las empresas de transporte.
Esto obligó a empresas como Discovery que hace recorridos de la capital a Juticalpa, Catacamas y otras zonas del departamento de Olancho, a incrementar de 12 a 20 unidades.
“Cada bus tiene capacidad para 58 personas. Eso nos indica un aumento de 70%, lo que nos obliga tener un servicio fluido y sin limitantes de horario. Aquí respetamos a las personas de la tercera edad o con capacidades especiales, dándoles un trato preferencial”, dijo German Sierra, encargado del área de boletos.
Aunque en esta empresa aseguran que mantienen sus precios de 119 en el directo y 89 con el descuento de la tercera edad, decenas de capitalinos denuncian que en algunas, como las que viajan al departamento de Colón, hay especulación.
“Todos los años para Semana Santa o Navidad y Año Nuevo le suben al pasaje sin darle explicaciones a uno, que no le queda más que pagar porque solo hay dos empresas que viajan hasta Trujillo”, dijo José Osorio, un capitalino que se dirigía a Sabá, Colón.