Santa Cruz de Yojoa ha sido el destino de miles de familias del país para disfrutar su descanso de verano en un ambiente sano y relajado.
Durante la semana, niños y adultos han admirado la belleza del Lago de Yojoa y la variedad de animales exóticos en el zoológico La Joya Grande, lo que ha convertido a este municipio en una ruta turística familiar.
Visitantes y lugareños están complacidos por el ambiente que ha imperado en este verano.
Los propietarios de los restaurantes del Lago de Yojoa han expresado que las visitas de personas de varias ciudades del país ha sido considerable, por lo que han extendido los horarios de atención hasta la noche.
“Estamos muy contentos; ha venido mucha gente de todo el país toda la semana. El miércoles aumentó la cantidad y esperamos que continúe hasta el domingo”, dijo Melissa Pacheco, de restaurante La Panorámica.
Disfrutar del pescado frito acompañado de tajadas de guineo verde, mientras la fresca brisa del lago los acaricia, es uno de los placeres de los visitantes.
“Es una tradición familiar venir todos a almorzar al lago. Relaja estar acá y se come rico”, dijo Marcela Padilla.
Además de comer, los visitantes pueden disfrutar de un paseo en lancha y apreciar desde cerca la belleza de este tesoro nacional.
Una experiencia única han tenido los que se han decidido a llegar al zoológico.
El zoológico
A unos 15 minutos de la comunidad de Santa Cruz se halla este parque que tiene una variedad de animales exóticos. Leones africanos, monos cara blanca, monos araña, cebras, hermosas avestruces, pavos reales, hipopótamos, pizotes, búfalos, ovejas y ponys, entre otros, son admirados por los visitantes en un amplio paraje natural con áreas de descanso que invitan a permanecer varias horas en el lugar.
“Es un paseo muy hermoso para toda la familia. Los niños lo disfrutan al máximo”, dijo Pablo Martínez, visitante.
De diferentes ciudades del país han llegado las familias a relajarse a este ecoparque, que ofrece otras actividades para quienes no sólo quieren admirar a los animales.
Los que aman la aventura pueden practicar deportes extremos. En el parque hay tres rutas de canopy: de siete, once y 14 cables.
También están las misteriosas cuevas Joya Grande. Hay una ruta para pasear en cuatrimotos y se puede andar a caballo para hacer recorridos que lo desconecten del ruido y la tensión de las ciudades, envolviéndolo en un ambiente completamente natural.
Además hay piscinas para quienes no pueden dejar de bañarse y tomar el sol, deslizadores para los pequeños y canchas de fútbol para quienes quieren disfrutar de una potra con los amigos.
El valor de la entrada para adultos es de 200 lempiras, para niños de tres a 12 años, L 100, y las personas de la tercera edad pagan 150 lempiras.