Lempira, Honduras.

Los feligreses de La Campa, Lempira, fueron sorprendidos por el párroco de su comunidad en el Domingo de Ramos, día atípico por el toque de queda y la cuarentena por coronavirus.

El padre Marco Tulio Aguirre es el sacerdote de La Campa y decidió llevar los ramos a cada casa para recordar la entrada de Jesús a Jerusalén. No hubo procesión pero la gente salía a la calle a recibir los ramos de palmas.

El sacerdote visitó Monqueta, barrio San Matias, La Campa Centro, El Arenal, pero después no logró pasar por un retén que mantiene cerrado el municipio.

Foto: La Prensa

El padre Marco Tulio Aguirre decidió recorrer en una mototaxi las comunidades para llevar las palmas a su feligresía y bendecirlas.
Mientras que en Gracias, Lempira, el sacerdote Nelson Lenín Gutiérrez recorrió las calles de la antoñona ciudad para bendecir los ramos que la gente sacaba de sus casas.

El sacerdote salió con la imagen de Cristo Rey y agua bendita para rociar las palmas de los católicos que mostraban con fe en medio de la situación que atraviesa el mundo.

En otras ciudades de Honduras también se vivieron momentos emotivos con la bendición de ramos.

Las actividades que son tradición durante la Semana Santa fueron suspendidas por la emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19.