El Congreso Nacional despejó ayer el camino para que unos 60 mil maestros puedan negociar sus conquistas salariales a partir de 2007 con base en el Estatuto del Docente.
El régimen económico del estatuto fue congelado durante la administración del presidente nacionalista Ricardo Maduro Joest a través del decreto 220-2003 que contiene la Ley de Reordenamiento del Sistema Retributivo del Gobierno Central.
Dicha ley, publicada en el diario oficial La Gaceta el 12 de enero de 2004, derogó los beneficios del Estatuto del Docente -quinquenios, profesionalización y demás colaterales- y, en su lugar, reconoció aumentos de 1.63 lempiras por hora clase, aplicables cada año entre 2004 y 2006.
Además, elevó el salario base del maestro a 5,214 lempiras mensuales y dispuso que a partir de 2007 todo aumento se calcularía con base en la inflación anual.
Una de las demandas del sector magisterial es restablecer sus conquistas.
El actual presidente, Manuel Zelaya, en su campaña prometió que haría cumplir al cien por cien el Estatuto del Docente.
El Congreso Nacional excluyó de las regulaciones de la Ley de Reordenamiento el régimen económico de los maestros, para permitir que éstos negocien con el Poder Ejecutivo el incremento salarial, a partir de 2007, apelando al estatuto.
El impacto económico
Según la Secretaría de Finanzas, el restablecimiento de los beneficios del estatuto tiene una implicación económica -sólo en el primer año- de unos 5,000 millones de lempiras y, en el siguiente, doblaría el presupuesto de la Secretaría de Educación en el renglón de sueldos y salarios, o sea que el estatuto sería impagable para el Estado.
El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, se refirió a tales implicaciones y se limitó a expresar que la decisión de los diputados no se relaciona con la erogación económica.
La exclusión del Estatuto del Docente de la Ley de Reordenamiento es sólo un paso para que el magisterio pueda negociar con el Poder Ejecutivo el aumento salarial con base a la realidad de las finanzas públicas, y no estar sometidos a la inflación, dijo.
“Exigimos al Poder Ejecutivo sentarse a dialogar y resolver el problema de los maestros. También exigimos a los maestros comprender la situación económica del país y llegar a un acuerdo satisfactorio en bien de la educación y de la niñez hondureña”, agregó Micheletti.
La decisión legislativa se logró con el apoyo de cuatro bancadas. El colectivo de la UD se abstuvo por considerar que la medida era excluyente del resto de los empleados públicos que tienen contratos colectivos, quienes seguirán “atados” a la Ley de Reordenamiento.
Líderes de las bancadas del Partido Nacional, la DC, Partido Liberal y el Pinu apoyaron la reforma “como una contribución para mantener la paz y la estabilidad social del país”, dijeron en una conferencia de prensa.
Siguen huelgas
A pesar del anuncio del Congreso Nacional, este día las clases se paralizarán de nuevo en siete departamentos del país.
Los maestros anunciaron una asamblea en el instituto Central Vicente Cáceres y la ejecución de un plantón en los bajos del Congreso para exigir el cumplimiento del Estatuto del Docente.
La acción la ejecutarán aunque hoy, a las cinco de la tarde, se reunirán con las autoridades de Educación para analizar el cumplimiento del reglamento docente, el cual tiene un impacto de 5,400 millones de lempiras.
Clave
Tomas
Los dirigentes han amenazado con prolongar para mañana las acciones en Colón, Ocotepeque, Atlántida y Lempira.