Tegucigalpa, Honduras.

El Gobierno revisó ayer en una reunión los avances del Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte.

El secretario coordinador general de Gobierno, Jorge Ramón Hernández Alcerro; el embajador de Estados Unidos, James Nealon, y el director de Usaid, James Watson, entre otros funcionarios hondureños, conocieron sobre los avances que han hecho Estados Unidos y Honduras en el contexto del Plan la Alianza.

Entre los hallazgos más sobresalientes destacan la promoción de diálogo público-privado en torno a la implementación y el monitoreo de la Alianza, a través de los consejos de asesoría público–privados, ventanilla única de registro de empresas para inversionistas extranjeros y nacionales y otras acciones en pro de la creación de condiciones para propiciar el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas.

De igual manera se formó la Fuerza de Tarea Conjunta de Niñez Migrante, cuyo objetivo principal es la atención a la crisis humanitaria, los programas de control fronterizo y eliminación de puntos ciegos para disminuir el flujo migratorio irregular, la creación de oportunidades de trabajo, con el programa Vida Mejor, por medio de la incorporación de microempresarias, las mejoras de viviendas y entrega de casas.

El director de Usaid y su equipo hablaron sobre la nueva estrategia de cooperación para el desarrollo del país para 2015-2019. En particular la meta de lograr una Honduras más próspera y segura que avanza hacia el desarrollo social y económico incluyente para las poblaciones vulnerables.

Para Estados Unidos hay dos grandes objetivos de desarrollo. El primero es incrementar la seguridad ciudadana para las poblaciones vulnerables en las áreas urbanas con altos índices de criminalidad.

El segundo objetivo es la reducción de la extrema pobreza de manera sostenible para las poblaciones en el occidente de Honduras.