La entrega de un desembolso de cinco millones de lempiras por parte del Congreso Nacional y la Municipalidad ha permitido el reinicio de los trabajos de construcción de la escuela José Trinidad Cabañas de El Progreso.
El centro educativo que funciona en el barrio San Francisco fue construido en 1965 por el alcalde Roberto Mendieta y con el paso de los años su vieja estructura cedió, lo que obligó a las autoridades municipales a gestionar fondos ante la Cámara Legislativa para el nuevo inmueble.
La obra que es construida en tres etapas se encuentra en un 70 por ciento de avanzada, la primera se culminó en enero de este año. La segunda etapa había quedado a medias en abril por falta de fondos, le falta un 20 por ciento. En febrero de 2010 está planificado iniciar la tercera etapa. La inversión superará los 12 millones de lempiras.
La continuación del proyecto fue oficializada por el alcalde Alexander López el martes en un acto especial en el centro educativo donde se contó con la presencia de los padres de familia y maestros.
Proyecto
López explicó que el atraso en los trabajos se dio por la crisis financiera que atraviesa la Alcaldía.
“Gracias a Dios estamos superando esa etapa y las labores se han iniciado de nuevo para el bienestar de centenares de niños del sector que por muchos años se vieron amenazados por el mal estado del viejo edificio de su escuela que comenzaba a caerse en pedazos”.
El edil manifestó que pese a la crítica situación económica solamente esta obra se había quedado estancada, el resto ha continuado a paso lento pero seguro.
Indicó que la constructora responsable del proyecto se ha propuesto terminar la segunda parte antes que termine el 2009.
“Los fondos para la tercera etapa serán incorporados en el presupuesto de 2010, estimamos que en febrero estaríamos iniciando estas labores que terminarían unos tres meses después”, apuntó el edil.
José García, director de la escuela, mostró su satisfacción por el reinicio de la obra. “Nos alegra que las autoridades municipales y del Gobierno se hayan preocupado por obtener los fondos que nos permitirán tener uno de los centros de primera clase en la Perla del Ulúa”.
García dio gracias a Dios porque la lucha iniciada desde hace cinco años será una realidad en los próximos meses. La necesidad de impartir clases en un local seguro, llevó a los maestros habilitar la primera etapa del inmueble en febrero de este año para atender a los niños, mientras otro grupo lo hace en un centro público en la colonia Ramírez Reina.