Con mucho fervor, fe y amor, decenas de sampedranos acudieron ayer a celebrar el 478 aniversario de aparición de la Virgen de Guadalupe.
Desde muy temprano, los devotos a la Virgencita asistieron a la catedral San Pedro Apóstol para participar en la ceremonia eclesiástica, que comenzó con Las Mañanitas entonadas por mariachis.
Los religiosos hicieron acto de presencia portando camisetas, pancartas y flores para honrar a su Patrona.
Grandes y pequeños disfrutaron la fiesta eclesiástica.
En México, cada 12 de diciembre acuden millones de personas a la basílica de Guadalupe para orar y cantarle.
Peregrinación
Luego de la misa efectuada por la mañana, varias comunidades católicas realizaron por la tarde una peregrinación que culminó en la parroquia Guadalupe, ubicada entre las colonias Honduras y Villaflorencia.
Parte de la feligresía que participó en la caminata portaba trajes típicos hondureños en honor a la aparición por primera vez de la Virgen al indígena Juan Diego.
El sacerdote José Antonio Canales, promotor de la celebración a la Virgen, explicó que la parroquia Guadalupe está conformada por ocho comunidades, comprendidas entre Jardines del Valle hasta el lugar donde está el templo religioso.
El sacerdote señaló que las personas que acudieron a la celebración no solamente sienten una gran devoción por la Virgen, sino también han sido partícipes de varios milagros; por lo tanto, para ellos como para sus familiares participar en esta fiesta eclesiástica los llena de regocijo y paz.
Agradecimiento
Al llegar a la iglesia, los devotos colocaron al pie del altar cientos de flores de todo tipo, como agradecimiento a la Virgencita por sus milagros y por su intercesión ante Dios.
Los feligreses llevaron imágenes de la Guadalupana para que el párroco Canales las bendijera.
La iglesia lució llena de pobladores quienes atentamente escucharon la misa.
Al final del festejo, los católicos degustaron comidas típicas. También llevaron a sus hogares un recuerdo de la querida Virgencita.