25/03/2026
09:56 PM

'Querellas son parte de la intolerancia”

El veterano periodista Rodrigo Wong Arévalo exhortó ayer a los periodistas querellados por el gerente de Hondutel, Marcelo Chimirri, a defenderse con dignidad, con la frente en alto.

Wong considera que un funcionario que acusa a un periodista está equivocado porque al final se le revierte esta acción. Es, además, el resultado de la inexperiencia, de la intolerancia y de la ignorancia en el manejo de la cosa pública.

¿Cómo visualiza usted esa cadena de querellas que están sufriendo periodistas en los últimos meses?

Quienes incoan querellas contra los periodistas generalmente son funcionarios equivocados, porque no entienden cuál es el papel del periodismo en un país como Honduras, donde hemos vivido en un régimen de impunidad y donde los organismos fiscalizadores y contralores no han sido capaces de sentar un orden para los defraudadores del tesoro público, los que han abusado del poder y los que en algún momento se han puesto la etiqueta de la corrupción y no les da vergüenza. Contra todos estos tipos, frente a ese régimen de impunidad que ha vivido Honduras, frente a todos estos individuos que llegan a ejercer el poder público, ejecutando acciones en desmedro del interés público, lo único que queda es el periodismo. El periodismo que actúa como una vindicta pública para señalar situaciones irregulares y a sus responsables.

¿Qué consecuencias puede traer una querella para el periodista o para el mismo funcionario que demanda?

Quienes incoan querellas contra los periodistas generalmente terminan viendo revertidas esas acciones por un alto nivel de impopularidad, por una especie de condena pública porque el pueblo sabe que, sin un régimen de opinión pública, el mismo gobierno es débil, el mismo país es débil, que lo único que sostiene los niveles de credibilidad sobre el sistema democrático es, realmente, el periodismo. Sin el periodismo, los mismos institutos de derecho público, los partidos políticos, los mismos políticos y el gobierno se debilitan.

Por lo tanto, ése es un camino equivocado, el que usa cualquier funcionario, cualquier gobernante, pensar que puede acallar una denuncia, una información sobre una situación determinada a través de una demanda o una acusación en los tribunales de justicia. Es el recurso más equivocado al que puede acudir un funcionario público.

¿Por qué un funcionario corre a querellar así de primas a primeras?

Eso se debe a la falta de experiencia, al exceso de intolerancia, a una cuantiosa ignorancia y sobre todo a una falta de tacto para poder manejarse en lo delicado que es un cargo público, al cual se llega a servir y no a hacer uso de recursos legales para acallar a la única entidad que, como el periodismo, es prácticamente la reserva moral que queda en el país para denunciar o para poner en la vitrina pública una serie de situaciones irregulares que, de otra forma, no son castigadas y pasarían inadvertidas.