San Francisco de Ojuera, Honduras.

No eran 700 frascos los quemados en este remoto municipio ubicado en el sur de Santa Bárbara. En total se encontró que más de 40 tipos de medicamentos se vencieron, por lo que fueron incinerados -según la Secretaría de Salud- sin seguir el debido proceso.

En e l sitio adonde los fármacos fueron destruidos hallaron restos de pastillas, ampollas y cápsulas. En total se enlistaron 23,634 unidades vencidas, las que luego fueron quemadas.

José Hernández, director del centro de salud, dijo que el 40% de esos medicamentos provenían de donaciones.

Aseguró que el vencimiento de los medicamentos no fue negligencia y explicó las causas.

“Antes que yo llegara aquí, el centro de salud estuvo cerrado por dos meses y ya había medicamento embodegado. Y antes de eso ya había estado cerrado por períodos de hasta un año, por eso se vencieron las medicinas.

Tengo testigos de que cuando revisamos los fármacos y nos dimos cuenta que estaban a punto de expirar formamos equipos para ir casa por casa buscando enfermos y dispensar el medicamento; pero fue imposible colocarlo todo porque era una cantidad importante. Nunca hubo la intención de dañar a la población o la Secretaría”.

El viceministro Francis Contreras y los fiscales fueron al sitio donde quemaron las medicinas.
Los responsables presentaron las actas que se levantaron como manda la Secretaría, pero la falla está en que no se convocó a todo el personal que debía estar presente en la destrucción de los fármacos.

El alcalde Raúl Pineda dijo que hace años están esperando plazas permanentes para médicos en ese municipio y así evitar que se interrumpan las atenciones o que las medicinas queden guardadas.

Los fiscales también estuvieron presentes en la inspección e hicieron recopilación de evidencias.

Los involucrados en el caso deben declarar mañana ante el Ministerio Público”, expresó Rosalba Reyes, coordinadora de fiscales en Santa Bárbara.

Prohibición

Francis Contreras, viceministro de Salud, se desplazó hasta el lugar adonde se destruyó el medicamento junto con los fiscales que ya investigan del caso.

“No vamos a permitir que esto suceda nuevamente, todos los directores regionales han recibido un mensaje claro por medio de un comunicado de que está terminantemente prohibida la destrucción de medicamentos, nadie está autorizado para hacerlo”.

Contreras añadió que esa es una acción que está suspendida hasta que la Secretaría de Salud no revise caso por caso porque se debe constatar que no se trata de negligencia, malas intenciones o que no se dispensó de la manera correcta.

Foto: La Prensa