28/05/2022
12:59 AM

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Preocupa a congresista de EE UU posible derogación de las zede

Chip Roy indica que inversionistas estadounidenses tienen intereses en la zede Próspera y demanda cumplimiento de Honduras.

Texas, Estados Unidos.

El congresista estadounidense Chip Roy envió una carta al subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols y al subsecretario de Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, de EE UU José W. Fernández en la que expresa su preocupación por la posible derogación de la ley de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (zede) en Honduras.

La misiva del congresista (Distrito 21 de Texas) refiere que las zede contemplan inversiones de ciudadanos y empresas estadounidenses, por lo que, en caso de derogarse, se perderían. En específico, se menciona la zede Próspera, en Roatán, estandarte del proyecto nacional.

Roy argumenta que, en defensa de los proyectos, están amparados y protegidos por el Tratado de Libre Comercio, lo que abriría opción de demanda contra Honduras por incumplimiento.

El congresista, además, expresa en su carta “preocupación por la forma en que una derogación podría ahuyentar inversión estadounidense y generar más inmigración hacia Estados Unidos”.

Solicitó a la delegación estadounidense que estará en la toma de posesión de Xiomara Castro, flamante nueva presidenta de Honduras, entablar conversaciones sobre el tema. La delegación es liderada por Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos.

CARTA ÍNTEGRA DE ROY CHIP

Estimado Subsecretario Fernández y Subsecretario Nichols, Es vital que Estados Unidos promueva una Centroamérica democrática y próspera. A medida que China refuerza su control sobre la región, miles de migrantes viajan a nuestra frontera sur y los cárteles se hacen más poderosos, Estados Unidos debe seguir participando estratégicamente en la región abogando por políticas que contribuyan a su desarrollo económico y estabilidad.

También debemos reafirmar los importantes compromisos de liberalización económica que los gobiernos de Centroamérica y la República Dominicana han asumido en las últimas dos décadas para aliviar la pobreza, la corrupción y la violencia que antes asolaban la región. Entre estos compromisos se encuentra el Tratado de Libre Comercio República Dominicana-Centroamérica-Estados Unidos (“CAFTA-DR”), que fue diseñado para promover el desarrollo económico de la región mediante la creación de un marco legal seguro y predecible para los inversores estadounidenses en la región.

El Gobierno de Honduras adoptó plenamente este programa de crecimiento económico a través de la liberalización de las inversiones, primero, al negociar el Tratado Bilateral de Inversiones entre Estados Unidos y Honduras en 1995, y posteriormente, al aceptar los sólidos compromisos del capítulo de inversiones del CAFTA-DR.

Como saben, a través de estos instrumentos, Honduras acordó proporcionar a los inversores estadounidenses un conjunto básico de protecciones sustantivas, incluyendo la protección contra el repudio de contratos y la expropiación sin una compensación rápida, adecuada y efectiva. En 2013, con el objetivo de incentivar aún más la inversión extranjera directa (IED), Honduras promulgó la Ley Orgánica de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (“Ley ZEDE”) para crear zonas especiales que operan en ciudades modelo con un alto nivel de autonomía judicial, económica y administrativa.

Las ZEDEs fueron diseñadas para ayudar a impulsar la inversión extranjera directa en Honduras, proporcionando a los inversores estadounidenses y de otros países un entorno legal y reglamentario estable y predecible, en cuya creación han participado. Además de promover la inversión extranjera directa entrante, Honduras también creó las ZEDE para generar empleo en zonas del país actualmente deshabitadas.

De hecho, la anterior Administración hondureña promovió las ZEDEs como un componente clave de su política de creación de empleo y, en 2019, concedió a dos empresas la aprobación para avanzar en la planificación y el desarrollo de las ZEDE. Honduras Próspera Inc, es una de esas empresas.

Próspera es una plataforma de desarrollo económico fundada en 2017 para crear y hacer crecer emprendimientos comerciales globales en industrias como la educación, la salud y el turismo. Su familia corporativa incluye empresas organizadas en Texas, incluyendo un centro de arbitraje internacional y una compañía de seguros internacional.

Se ha asociado con el Gobierno de Honduras para operar en una ZEDE en la costa norte de Roatán, una pequeña isla en la costa caribeña del país. Hasta la fecha, ha invertido aproximadamente 30 millones de dólares en la adquisición de propiedades y en el desarrollo de la plataforma de gobierno de la ZEDE; tiene pendiente una oferta de bonos convertibles de serie B de $150 millones de dólares con base en Estados Unidos, según la Regulación D de la SEC, Regla 506(c); así como planes para recaudar y desplegar cientos de millones de dólares en capital privado principalmente de inversores estadounidenses.

Prospera ha realizado su inversión de acuerdo con los términos de una Carta emitida por las autoridades reguladoras hondureñas que contiene autorizaciones específicas de inversión y garantías de estabilización.

A pesar de estas garantías específicas, me preocupa enormemente la administración entrante de la presidenta electa de Honduras, Xiomara Castro, alineada con Cuba y Venezuela, y sus supuestos planes de derogar la ley de ZEDE mediante una enmienda a la constitución hondureña.

Si la administración entrante de Xiomara Castro tiene éxito en este esfuerzo, expropiará indirectamente millones de dólares que los inversores estadounidenses ya han gastado en el desarrollo de estas zonas, además de repudiar acuerdos de inversión específicos que la administración hondureña saliente negoció para atraer inversiones estadounidenses en estas regiones.

Esta acción también arrojaría una nube de incertidumbre sobre posibles miles de millones de dólares de inversión prevista en la región por parte de Estados Unidos y Texas. La revocación de la ley de la ZEDE frustraría sin duda el objetivo de la Administración de abordar las causas de la migración ilegal al socavar el estado de derecho y la inversión privada estadounidense en la región.

A la luz de la decisión del presidente Biden de enviar una delegación a la toma de posesión del presidente electo Xiomara Castro esta semana, solicito respetuosamente que el vicepresidente Harris y otros miembros de la delegación estadounidense recuerden al gobierno de Xiomara Castro el papel que la inversión estadounidense ha desempeñado y puede seguir desempeñando, en el impulso del desarrollo económico y de infraestructuras en la región.

Además, solicito que la delegación explique cómo cualquier acción para derogar la ley ZEDE no sólo podría conducir a un riesgo de litigio para Honduras de los inversionistas estadounidenses con fuertes reclamos de inversión del CAFTA-DR, pero también enfrían significativamente la inversión extranjera directa que Honduras necesita tan desesperadamente para prosperar en el futuro. Gracias por su atención a este importante asunto.