El caso reciente de un agente policial en Choluteca que disparó fatalmente contra un perro ha reavivado el debate sobre la Ley de Protección y Bienestar Animal en Honduras.
Este acto, ampliamente condenado, podría conllevar sanciones penales significativas, ya que dicha ley, en vigor desde 2016, establece penas específicas para el maltrato animal.
La Ley de Protección y Bienestar Animal, regulada por el Decreto No. 115-2015, clasifica como delito el maltrato intencional que cause la muerte de un animal doméstico.
El policía disparó con su fusil contra el perro de un joven a quien requisaban en Choluteca. El disparo no acabó con su vida al instante, sino horas después en una veterinaria local. La Policía Nacional aún no ha informado sobre la identidad del agente que disparó contra el animal.
La sanción para estos casos es una pena de reclusión de tres a cinco años, además de una multa que puede oscilar entre 10 y 25 salarios mínimos. Estas disposiciones buscan castigar actos de crueldad extrema y fomentar el respeto por los animales
En el caso del policía de Choluteca, si se determina que actuó de manera intencional y sin justificación, podría enfrentarse a estas penas.
Además, el Código Penal establece que se puede imponer una inhabilitación para ejercer profesiones relacionadas con animales por hasta tres años
Impunidad
A pesar de la claridad de la ley, su aplicación enfrenta desafíos. Desde 2021 hasta 2024, solo se registraron 190 denuncias por maltrato animal en todo el país, y pocas han resultado en condenas debido a lagunas institucionales y falta de seguimiento
La ley clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves. El maltrato que cause la muerte está dentro de las más graves, junto con actos como la zoofilia, la venta de animales enfermos o la organización de peleas.
Otras infracciones graves incluyen causar dolor o lesiones significativas, mientras que las leves incluyen falta de cuidado higiénico y alimentación
Honduras, rezagado en el tema
Uno de los mayores retos es la falta de cultura de denuncia y conocimiento de los derechos animales. Muchas personas prefieren exponer casos en redes sociales en lugar de acudir a las autoridades, lo que dificulta el proceso legal.
Activistas enfatizan la necesidad de educación y la implementación de campañas públicas para fomentar el respeto hacia los animales
El caso en Choluteca es un recordatorio de que, aunque Honduras cuenta con una legislación avanzada para la protección animal, la falta de aplicación efectiva limita su impacto.
Anuncian investigación
Gustavo Sánchez, ministro de Seguridad de Honduras, anunció una investigación por el caso.
En sus redes sociales, el ministro expuso: “Hemos ordenado la investigación de este lamentable caso y la deducción de responsabilidad debida. No podemos tolerar actos como estos a personas que actúen así, con estas criaturas de Dios», sentenció el ministro etiquetando a la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (DIDADPOL)”.
Hemos ordenado la investigación de este lamentable caso y la deducción de responsabilidad debida. No podemos tolerar actos como estos a personas que actúen así, con estas criaturas de Dios. @Didadpol @PoliciaHonduras https://t.co/24vjNnQiue
— Gustavo Sanchez Velasquez (@hegusave) December 6, 2024