26/02/2024
01:46 AM

“Pidamos que se descubra la verdad”: dice nueva carta de Juan Orlando Hernández

El pasado 28 de marzo se dio a conocer una carta donde el exmandatario alegaba su inocencia y aseguraba que Dios lo acompaña en su proceso judicial.

Tegucigalpa, Honduras.

Tras culminar la primera audiencia respecto a conocerse los cargos que le imputa la Fiscalía de Nueva York a Juan Orlando Hernández, su esposa Ana García difundió a través de las redes sociales una nueva carta escrita a puño y letra del expresidente.

“Siempre será una gran bendición y placer dirigirme a ustedes, agradecer todas sus oraciones y buenos deseos. Gracias a todos los que creyendo en mi inocencia han intercedido ante el Señor, ya sea de manera privada o pública”, comenzó citando la carta.

“No perdamos la fe, para el que cree todo es posible, no desmayaremos en oraciones, Padre Dios Todopoderoso, se las pido por mi caso y por todos, la injusticia nos afectó a todos. Siempre pidamos a Dios que se descubra la verdad sobre estas falsas acusaciones, nuestro Señor es Dios justo y bueno”, agregó la misiva.

En su carta, el exgobernante exteriorizó que “no le deseo a nadie lo que estamos viviendo como familia, pero estamos con la convicción que con la ayuda de Dios y el respaldo de ustedes saldremos de esta dura prueba”.

En el cierre de la carta, Hernández Alvarado apuntó que “aprovecho este medio para enviarle un fuerte abrazo a mis seres queridos, a mi esposa Ana, quien ha estado al frente de mi familia, soportando el sufrimiento, a mi madre Elvira y hermanos, a mi hijo, hijas y nietas. A todos mi abrazo especial, diciéndoles que los amo con todo mi corazón y siempre están presentes en mis oraciones, en este momento tan difícil para mí, siempre le digo, Dios bendiga a Honduras”.

El expresidente Juan Orlando Hernández fue instruido de cargos por narcotráfico este viernes ante una corte de Nueva York y permanecerá detenido hasta la próxima audiencia prevista el 10 de mayo, indicó el juez Stewart D. Aaron.

Vestido con la misma campera azul que llevaba la víspera cuando fue extraditado desde Tegucigalpa, Hernández escuchó los cargos leídos por el magistrado a través de una pantalla de video desde la prisión donde se encuentra detenido en White Plains, en el estado de Nueva York, desde su llegada la madrugada del viernes.

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Hernández está acusado de participar en un esquema corrupto y violento de tráfico de drogas para facilitar la importación de cocaína a Estados Unidos entre 2004 y 2022. El exmandatario habría contribuido a introducir 500 toneladas de cocaína en Estados Unidos.

La fiscalía de Estados Unidos lo acusa de recibir “millones de dólares” de cárteles de la droga, entre ellos un millón de dólares del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, que cumple cadena perpetua en Estados Unidos, y de crear un “narcoestado” en los ocho años que fue presidente de Honduras (2014-2022).

Los acusadores alegan que el dinero de la droga le sirvió no solo para enriquecerse, a principios de mes las autoridades hondureñas incautaron al exmandatario su casa y decenas de propiedades, productos financieros y otros bienes, sino que sirvió para “financiar su campaña política y cometer fraude electoral” en los comicios presidenciales de 2013 y 2017.

“Soy inocente y estoy siendo sometido a un proceso de manera injusta”, dijo Hernández en un video divulgado en Tegugigalpa horas antes de abordar el avión de la DEA que el jueves lo trasladó a Estados Unidos.

Se desconoce si el exgobernante, que incluso llegó jactarse de los elogios de Washington por la labor de su gobierno en la incautación de drogas y la lucha contra el crimen organizado, podría llegar a algún acuerdo con la fiscalía para ver reducida su pena; pero la justicia estadounidense parece querer enviar un mensaje claro, como ya lo hizo con su hermano, el exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández, que cumple cadena perpetua por narcotráfico en Estados Unidos.

Juan Orlando Hernández culpa de su situación a las acusaciones “en base a mentiras” de los capos de la droga que su gobierno ayudó a extraditar y que buscarían acuerdos con la fiscalía estadounidense para reducir sus penas.