Honduras figura nuevamente entre los países más peligrosos de América Latina para ejercer la profesión del periodismo, en el informe anual presentado por la organización
Reporteros sin Fronteras, RSF.
Según el documento presentado ayer, México continúa siendo el país en donde más hechos violentos en contra de comunicadores se han registrado.
El informe, titulado “2011, un año nefasto para la prensa”, señala que en México los asesinatos de periodistas se produjeron “en el trágico contexto de la ofensiva federal contra el narcotráfico, que ha dejado 50,000 muertos en cinco años”.
Respecto a Honduras, RSF denuncia las persecuciones sistemáticas contra los medios de comunicación de oposición y las radios comunitarias, que “ratifican su siniestra reputación como el país más peligroso del continente para la prensa, justo después de México”.
RSF señala que tanto en México como en Honduras, cinco comunicadores fueron asesinados el año anterior.
El caso más reciente que se registró en Honduras, fue la muerte violenta de la periodista Luz Marina Paz, acribillada el 6 de diciembre anterior en un sector de Comayagüela, en el Distrito Central.
Casos en Centroamérica
En la región, la organización internacional observó el año pasado mejoras para la prensa en Nicaragua y El Salvador, mientras que Costa Rica desplazó a Uruguay como el país latinoamericano donde más se respeta la libertad de información.
Para RSF, América Central y del Sur son actualmente unos
de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo, “fundamentalmente debido a la amenaza del narcotráfico, que inutiliza, paraliza o, a veces, infiltra, la acción del Estado, pero también por la corrupción creciente del poder político local”.