No sólo se trata de la mala apariencia, sino del peligro que representa la maraña de cables en el centro de la ciudad. Basta con subir la vista para observar cómo una telaraña de cableado negro cubre a los ceibeños.
La Empresa Hondureña de Telecomunicaciones, Hondutel, junto con los sistemas de cable de la ciudad y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, son señalados por la ciudadanía como responsables directos de la colocación de exageradas cantidades de cables.
Esto se debe a que la Municipalidad ceibeña no ha controlado el otorgamiento de permisos durante años, sin exigirles seguridad a los responsables. Cada empresa los coloca como puede y a estas alturas buscan un “huequito” para seguir instalando los cables.
Poco atractivo
El problema que data de hace más de dos décadas se vuelve más complejo cada día.
Los encargados de las compañías saben que hay otros medios para sustituir los existentes y despejar los postes de energía, y reconocen que si hay un esfuerzo unificado se podría mejorar la situación.
La avenida San Isidro tiene la mayor cantidad de cableado. Ahí se observan tendidos en forma lateral y frontal entre los edificios.
Peligro
El mayor del Cuerpo de Bomberos, Henry Stanley, dijo que las compañías deben adecuarse a los cambios en la tecnología. Por ello sería factible quitar el cableado que no se utiliza o colocarlo bajo tierra, como se hace en otros países.
“Debe depurarse el alambrado que sirve y el que no, para retirarlo”, sostuvo.
Añadió que ese método se puede adoptar con tuberías de protección y no dejarlos aéreos porque, cuando se presentan incendios, el fuego se propaga más rápidamente a cualquier edificio.
Las respuestas
Abraham Dip, presidente de la Cámara de Comercio y dueño de la compañía de cable Tevisat, aseguró que una de las formas de eliminar tanta telaraña es retirar los materiales que no se usan.
“El setenta por ciento del cableado en la ciudad es de Hondutel. Las compañías de cable tenemos un porcentaje pequeño. Lo que pasa es que ellos tiran un cable por cada teléfono y eso hace que se sobrecargue. Además, si hacen cortes, dejan ese ‘pedacero’ que al final no se ve bien”, manifestó.
Samuel Soto, de la parte administrativa de Hondutel, informó que el cincuenta por ciento de los cables en la ciudad pertenece a conexiones de teléfonos de Hondutel y el resto a sistemas de cable e Internet.
“Se ha propuesto dejar un carro con técnicos para retirar los cables sin uso. Lamentablemente falta personal”, reconoció.
El regidor Ángel Salinas comentó que ya no pueden seguir teniendo este tipo de redes en la ciudad. “Debemos buscar la salida de este asunto. Es complicado hablar de turismo en estas condiciones”.
Luis Hernández, de Ceiba Cable, reconoció que lo ideal sería tener sistemas subterráneos, “pero es difícil por la humedad”.
La ciudadanía espera que la entidades responsables no sólo reconozcan el problema, sino que soterren todos los cables para tener la seguridad y el paisaje urbano que todos merecen.