Si sus pasos lo han llevado por caminos equivocados y quiere arrepentirse de lo malo que haya hecho en su vida, busque el perdón de Dios mediante la confesión.
Aunque este sacramento está instituido en la Biblia y sirve como desahogo del alma, no es tan practicado entre los fieles católicos.
El obispo auxiliar de la diócesis de San Pedro Sula, monseñor Rómulo Emiliani, describe el acto de confesarse como la mejor manera de reconciliarse con Dios logrando que alguien nos escuche, aconseje y señale qué es lo bueno y lo malo.
La confesión es una ayuda terapéutica porque te desahogas, te sientes escuchado y comprendido y además baja tu nivel de estrés y de angustia, resume Emiliani.
'Hay quienes ofenden gravemente a Dios y dicen que ahora no hay pecado grave; sin embargo, atentan contra sí mismos y contra otros. Muchos son pecados mortales y al sucumbir ante éstos se está dejando a un lado la confesión', señala el obispo al reconocer que a pesar de todo aún hay quienes sí se confiesan.
'Pareciera que fuéramos hacia una sociedad secularizada. La confesión es importante para todos porque permite la reconciliación con Dios', recalca.
Busque un sacerdote
Hablar y pedir perdón es lo ideal; no obstante, monseñor aconseja que cuando alguien sienta la necesidad de confesarse acuda donde un sacerdote.
'No todo el mundo está capacitado para escuchar y orientar. A veces por comentar el problema a otro persona, éste se convierte en un chisme de barrio y todo el mundo se entera de lo que pasó y se vuelve una cadena'.
La charla con los sacerdotes es un sacramento confidencial ya que revelar una confesión provocaría la excomulgación del cura. Afortunadamente los sacerdotes son muy responsables, asegura.
Cómo y cuándo hacerlo
El párroco de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, José Antonio Canales, señaló que el tiempo de Cuaresma es propicio para confesarse; sin embargo, debemos confesarnos cada vez que caigamos en pecado grave.
'Cada quien puede confesarse cuando menos una vez al mes ya que así fortalecerá su alma para resistir la tentación y acercarnos más a Dios'.
¿Pero cómo llegar a solicitar la confesión? El padre señala que una manera de hacerlo es solicitando una cita en la oficina de cada iglesia. El tiempo antes de las misas se destina para confesiones, pero a veces algunas personas necesitan bastante tiempo.
En templos como la catedral San Pedro Apóstol existen confesionarios. El padre Canales señala que quien quiera confesarse sin revelar su identidad puede hacerlo aunque también está de moda hablar cara a cara con el religioso.
'Todos los días se peca, incluso los sacerdotes pecamos y nos confesamos con otros sacerdotes. Es bueno hacerlo para estar bien con Dios'.
Algunos creyentes señalan que para hablar con Dios no se necesitan intermediarios. Su cercanía es a través de la oración. En este sentido el padre Canales asegura que la intimidad con Dios mediante la oración también es recomendable y muy válida, pero hay personas que a veces también buscan un consejo y orientación.
Lo dijo Jesús
Existen quienes piensan que el sacramento de la reconciliación no fue instituido por Jesucristo, sino que es un invento de la Iglesia Católica.
Cristo lo instituyó cuando le dijo a los apóstoles: 'Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados les serán perdonados, pero a quienes se los retengáis les serán retenidos'.
La confesión de los pecados con un sacerdote es parte del designio de Dios para perdonarnos.
Es importante saberlo
Requisitos para una buena Confesión:
* Examinar la conciencia antes de ir a confesarse.
*Arrepentimiento de todos
los pecados.
*Contricción: firme propósito de enmienda de no volver a pecar.
*Confesar todos los pecados.
*Cumplir la penitencia.
Se comete un pecado grave cuando se cumple con tres características:
1. Materia grave: lo que se va a hacer es algo importante.
2. Pleno conocimiento: se sabe que es malo lo que se va a hacer.
3. Pleno consentimiento: se elige libremente hacerlo.
- Hoy Jueves Santo a las 10 de la mañana habrá en la catedral actos penitenciales y tiempo para confesiones. También será la misa de la Última Cena.
- El acto penitencial sirve para valorar la realidad del pecado, crecer en espíritu de penitencia y considerar la misericordia de Dios.
- La penitencia es la pena o mortificación que impone el confesor al penitente. Ejemplo: rezar cuatro avemarías.
'Nuestra sociedad ha ido perdiendo la conciencia de la gravedad de los pecados'.
Rómulo Emiliani
Obispo auxiliar de la diócesis