Tegucigalpa. La transformación de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras cumple nueve años en 2014.

Las autoridades universitarias destacan que “hay avances y mejoras importantes” durante este período de tiempo. Sin embargo, reconocen que aún falta mucho por hacer en varios campos, incluyendo el académico y el científico.

Para el caso, la universidad enfrenta el reto de buscar el relevo generacional de más de mil catedráticos universitarios que se jubilarán en los próximos cinco años.

Además, la universidad no ha logrado certificar un número aceptable de carreras universitarias a nivel internacional (solo lo ha hecho con contados posgrados).

Varios sectores demandan también que la reforma educativa de la máxima casa de estudios llegue a las aulas, pues cuando se evalúa la calidad de los profesionales egresados, los resultados no son nada alentadores.

“Un proceso de reforma, según lo que nos dicen las experiencias en otros países, tarda al menos diez años en rendir sus frutos, los profesionales que salgan a partir de 2015, con ellos se verán los resultados”, dice Rutilia Calderón, vicerrectora Académica de la Unah.

No obstante, aclara Calderón, en el caso de la universidad ya hay muchos resultados positivos. Argumenta que para el caso se ha ampliado la oferta académica en los niveles de pregrado, posgrado y doctorados. Asimismo, se ha mejorado el índice académico de los estudiantes (de 40 a 70%).