José Antonio Matute es uno de los 17 hondureños que formaban parte de la enorme tripulación del crucero Costa Concordia que naufragó la noche del viernes en la isla Giglio, Italia, y donde viajaba prestando sus servicios, como sus compañeros, a miles de turistas a los que su viaje de placer se les volvió una inesperada pesadilla.
LA PRENSA obtuvo ayer las fotos de los 17 hondureños que están a salvo, pero que aún no se sobreponen al susto de haber estado a escasos minutos de la muerte, sobre todo porque en un inicio se les dijo que lo que pasaba en el enorme barco era producto de la explosión de un generador y que no debían asustarse.
“Temí por mi vida, cuando se dio el golpe con la roca nos dijeron que no nos preocupáramos, pero después el barco comenzó a inclinarse más y más hasta que se dio vuelta, yo tomé un chaleco salvavida y el capitán decía que no nos alarmáramos; pero sí sentimos miedo, sobre todo cuando el barco se hizo a un lado y se dio vuelta”, relató.
“La verdad es que teníamos muchos nervios, pero gracias a Dios salimos bien librados de todo... yo fui el último en salir, como a las cinco de la mañana (el accidente fue a las 9:00 de la noche) otros compañeros se tiraron al mar porque estábamos cerca de la playa”, comentó.
Matute, quien afirma mantenerse en diálogo con diplomáticos hondureños, informó que esperan les repongan su documentación, pues todas sus pertenencias quedaron en el crucero.
Casi todos son de SPS
Mayra Reyna, encargada de negocios en la embajada de Honduras en Italia, aseguró que los hondureños están recibiendo asistencia y están hospedados en un hotel mientras son retornados al país.
“La empresa que los contrató está cubriendo sus gastos, para la empresa son como una familia porque tienen no uno ni dos meses, tienen 15 y hasta 20 años. Ellos están empleados por una empresa seria”, recalcó la funcionaria consular, quien informó que casi todos los marinos son de San Pedro Sula.
Expuso que como abogada y experta en derecho internacional velará para que se les respeten sus derechos laborales. “Nosotros no los vamos a abandonar. Vamos a luchar junto a ellos por el respeto de sus derechos”, enfatizó.
La encargada de asuntos consulares, Giselle Canahuati, informó que la embajada de Honduras les facilitaría apoyo financiero, asesoría legal, mientras la compañía del crucero se encarga de brindarles alimento, estadía en hotel, medicinas y todo lo necesario previo a su retorno a casa.
Los compatriotas se transportaban en el crucero como miembros de la tripulación, laborando en diversas áreas junto al menos 800 marineros
de diversos países que laboraban en el barco encallado en mar Mediterráneo.
Los hondureños afectados por el naufragio del 'Costa Concordia' son:
- José Geovanny Alvarado Castellanos
- Rolando Argueta Melgar
- Gumercindo Cruz Maldonado
- Armando Flores Aguilar
- Francisco Reinaldo García Pineda
- Gustavo Fernando Hernández Flores
- German Martínez Urbina
- José Antonio Matute
- Santos Yovani Padilla Jiménez
- Nelson David Raudales Orellana
- Alexander Reina Córdoba
- José Bernardino Rodríguez euceda
- José Wilmer Silva Verde
- Jill Doney Sorto Fajardo
- José German Vides Rauda
- Neli Federico Villanueva Bautista