San Pedro Sula, Honduras

El Plan de Arbitrios es claro: es prohibido botar todo tipo de desechos en las calles, esquinas, medianas, parques, bulevares, ríos, derechos de vías, solares baldíos y cualquier lugar público.

Además, establece las mutas que van desde L2,500 a 5,000 lempiras, pero hasta la fecha a nadie se le ha aplicado la ley.

Los promontorios de basura están por todos lados y los policías municipales que son los encargados de poner el orden, pero no lo están haciendo.

Uno de los basureros clandestinos que tiene de correr a los sampedranos es el ubicado a la altura de confecciones El Barón.

La quema de desechos es casi permanente y la cantidad de humo obstaculiza la visibilidad a los conductores. Sumado a ello, los problemas respiratorios son cada día mayores para los que viven en los alrededores.

El director de la Unidad de Concesiones, Edwin Gómez, explica que a la fecha se han eliminado unos 25 botaderos clandestinos. “Estamos trabajando en conjunto con Justicia Municipal, Policía Municipal y Dima, para que se identifique los vehículos que llegan a depositar la basura en estos lugares que no son autorizados y apliquen la multa de acuerdo con el Plan de Arbitrios”, dijo.

Detalló que se requiere de la colaboración de los ciudadanos y que tomen conciencia de la importancia que tiene no tirar la basura a la calle o lugares prohibidos por la alcaldía sampedrana, ya que no pueden disponer de la basura en cualquier sitio.

Trabajo

El director manifestó que ya iniciaron con un operativo de eliminación del botadero clandestino frente a de confecciones El Barón que ha sido el más crítico que ha tenido la ciudad. Gómez señaló que debido a la cantidad de desechos sólidos y ripio que tiene el predio, el operativo durará unos 20 días, ya que “estimamos que hay una cantidad fuerte de desechos orgánicos y los cuales serán llevados al relleno sanitario y otra cantidad de desechos de material de construcción”.

El funcionario indicó que para mover todo el material se están utilizando retroexcavadoras y cargadoras, las cuales realizarán alrededor de unos 700 viajes hasta dejar limpio el predio, donde se estima que hay unas cinco mil toneladas de desechos sólidos y material de construcción.

Pobladores como Carlos Maradiaga, dueño de un negocio en el sector, dice que han sufrido por años ese mal olor “y es cantidad de basura nos afecta y nos ahuyenta la clientela”.

Para Santiago Meléndez, que conduce por esa zona todos los días ya era tiempo que comenzarán a limpiar ese predio y llamó a aplicar multas para que se ponga orden.