El ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner, que instauró la dictadura más larga (1954-1989) y una de las más cruentas de Sudamérica, falleció ayer a los 93 años en Brasilia, donde se había asilado hacía 17 años.
Stroessner murió a las 11.20, 16.20 GMT, a causa de una “septicemia grave con choque séptico” y “empeoramiento de la función renal”, informó el Hospital Santa Luzia de Brasilia.
El ex dictador había sido ingresado a la Unidad de Terapia Intensiva del Santa Luzia el 29 de julio, con un cuadro de neumonía, tras ser operado de una hernia inguinal.
La agravación de su estado obligó a mantenerlo sedado y con ventilación pulmonar, primero externa y luego interna, informó el hospital.
La víspera de su fallecimiento, Stroessner pesaba 45 kilos. Stroessner gobernó Paraguay con mano férrea durante 35 años y se exilió en Brasil, en calidad de asilado político, tras su derrocamiento en febrero de 1989.
Como comandante de las Fuerzas Armadas, Stroessner derrocó el 4 de mayo de 1954 al presidente civil Federico Chávez.
Se hizo “reelegir” en 1958 y desde entonces renovó su “mandato” cada cinco años, en un régimen que mantuvo una oposición títere que participaba formalmente en los comicios y una Corte de Justicia digitada que legalizaba sus abusos.
En los años 70, Stroessner participó en el Plan Cóndor de coordinación represiva entre las dictaduras militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, para eliminar opositores.
En los últimos años -tras sufrir un cáncer de piel, según sus allegados- Stroessner vivía recluido en una mansión junto al lago de Brasilia, el Paranoá, en compañía de uno de sus hijos, el coronel (expulsado del Ejército) Gustavo Stroessner.
Ex víctimas de Stroessner advirtieron días atrás que se movilizarían con manifestaciones de repudio si se repatriaban los restos del ex dictador.
Dato
Víctimas y familiares de asesinados y desaparecidos durante los 35 años del gobierno de Alfredo Stroessner inauguraron ayer un museo de la dictadura.