Varios cientos de personas se congregaron ayer en la Zona Cero de Nueva York, donde se erigían las torres gemelas, acusando a las autoridades públicas de inacción por los problemas de salud generados por el derrumbe del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001.
“¿Por qué miles de personas involucradas (en las obras luego de los atentados) están enfermas y no pueden hacer frente a esa situación financieramente?”, “Los héroes merecen algo mejor”, “Justicia para los obreros de la Zona Cero”, se leía en algunas pancartas.
Entre los manifestantes figuraban socorristas y obreros que trabajaron cientos de horas en los escombros de las torres gemelas y algunos de los cuales están hoy enfermos o inválidos.
Una de las fotos que erigían los manifestantes era del policía James Zadroga, de 34 años, muerto en enero a causa de enfermedades digestivas y respiratorias.
Fue la primera persona cuyo informe forense mostró un vínculo directo entre su muerte y su presencia en la Zona Cero. Cerca de 40 a 45 mil personas trabajaron en la Zona Cero, estima el Nycosh. En el primer estudio, cerca de ocho mil personas habían mostrado serios problemas, psicológicos o respiratorios.