Miles de sandinistas participaron ayer en los festejos del 29 aniversario de la revolución en Nicaragua y en respaldo al gobierno del izquierdista Daniel Ortega, que ha sido blanco de duras críticas por la carestía de la vida de parte de la población.
Una enorme tarima de 250 metros de largo, llena de flores y adornada de carteles con fotografías de un Ortega sonriente y apacible, daban la bienvenida en la plaza La Fe, de Managua, a miles de simpatizantes del gobernante Frente Sandinista que llegaban a pie o en buses a celebrar la derrota de la dictadura.
'Anduve en la lucha guerrillera en los años 70 contra la dictadura', y por eso 'esta fecha es muy importante para mí, a mí me costo la revolución', dijo a la AFP, Feliciano Rayo, un ex combatiente del ejército de 45 años que ahora trabaja en una alcaldía gobernada por los sandinistas. Para este hombre, 'Daniel -como le llaman con cariño sus seguidores- es el único presidente que tienen los pobres', dijo, acompañado de su esposa y dos pequeños niños que izaban las banderas rojinegras del Fsln. 'Este poder es sandinista; este poder es del pueblo', instaban desde lo alto coloridos carteles.
No es así
'Estuve cuatro años en la montañas para que hubiesen mejoras para el pueblo', que 29 años después de la revolución sigue viviendo en la pobreza, expresó Bosco Castellón, un ex combatiente sandinista que trabaja en la embotelladora Cola Shaler. Para él, 'un revolucionario no se enriquece, el revolucionario sigue siendo pobre mientras ahora Daniel es un hombre millonario, que tiene empresas y de todo, y eso es lo que a uno no le gusta', opinó.
Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Honduras, Manuel Zelaya, llegaron ayer al evento.
Invitados
El vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, también será orador en el acto al que llegarán delegaciones oficiales de Brasil, Ecuador, Bolivia, Guatemala y República Dominicana.