Al igual que médicos cubanos brindan asistencia en poblaciones remotas de Honduras, en esta isla un grupo de egresados hondureños de la Escuela Latinoamericana de Medicina, Elam, atiende a los pobladores del municipio de Jaruca.
Los egresados forman parte de un equipo que se especializa en distintas ramas de la medicina en el municipio de Jaruca, el cual pertenece a la provincia de La Habana. Los médicos tienen 11 meses de tener presencia en el lugar.
El grupo de hondureños, formado por 16 profesionales, se ha diseminado en las comunidades de Janco, Carambayo, Bainoa y Tumba, laboran como médicos de familia.
“Atendemos en Jaruca, una población estimada entre 500 y 800 personas”, dijo la doctora Ruth Noemí Argueta, originaria de Comayagua, Honduras.
“Nos atienden de la mejor manera, son médicos muy especiales que se preocupan por nosotros, ya sea aquí en casa o en la clínica, a donde va mi papá y el resto de la familia”, refirió el cubano Idilio Hernández.
Proyectos
El director de salud municipal, Bladimir González, acotó que la confianza que se tiene en los profesionales hondureños, les ha valido asignarles esa responsabilidad.
“Ellos hacen trabajos de prevención, atención y rehabilitación de pacientes, por lo que la confianza que tenemos nos ha valido poner en sus manos a nuestros familiares”, señaló.
El hondureño José Amaya, quien forma parte del equipo, indicó que permanecen en un consultorio atendiendo a pacientes con las mismas responsabilidades de un médico cubano.
En este edificio funciona una de las clínicas de maternidad en Jaruca; allí les dan las atenciones a las mujeres.
En la primera promoción de estudiantes egresaron 215 profesionales, de los cuales al menos 80 están en la isla.
“Escogemos la especialidad que mejor nos parezca ya sea esta pediatría, ginecología, cirugía, medicina interna, ortopedia, anestesia o epidemiología, entre otras”, aseveró Argueta.
Los médicos hondureños que laboran en Cuba reciben un pago mensual de 450 pesos en moneda nacional, lo que equivale a 20 dólares americanos.
“Cuando inicié mis estudios de medicina, estaba pensando en ganar mucho dinero, pero las enseñanzas recibidas me han cambiado. Vemos que los pacientes son personas a las que hay que atender, como seres humanos que no deben ser vistos como clientes”, reflexionó Carlos Douglas Álvarez, doctor garífuna originario de la comunidad de Triunfo de la Cruz.
Luther Castillo Harry, líder garífuna egresado de la Elam, visita Cuba junto a una delegación diplomática y comentó que adicional a los trabajos que realizan sus colegas, en Honduras se inició un proyecto hospitalario llamado “Por la salud de nuestros hermanos”, que comprende la construcción de un hospital en la comunidad de Ciriboya en el departamento de Colón.