Aunque parezca insólito, este mes en la Oficina Municipal de la Mujer de La Lima recibieron más denuncias de hombres víctimas de violencia doméstica, que de mujeres.
Dilcia Álvarez, coordinadora de la oficina, dijo que “en agosto hemos recibido alrededor de 30 denuncias de hombres que han sido maltratados por sus parejas”.
La funcionaría explicó que la mayor parte de violencia que reciben los hombres es por exigencia económica, donde las mujeres exigen todo el dinero a sus parejas, porque creen que todo lo que gana su cónyugue les pertenece.
Agregó que lo primero que hacen cuando reciben una persona víctima de la violencia doméstica es darle consejería.
Las agresiones verbales son los agravios más comunes.
“Estamos llegando a todas las comunidades del municipio para dar asesoría a las mujeres y hombres, sobre dónde acudir en caso de ser agredidos por sus parejas, por lo que socializamos temas como violencia, autoestima, y valores”, explicó la funcionaria.
Juan Leonardo Romero, oficial de la Policía Preventiva en La Lima, dijo que el mayor número de denuncias que reciben en las Dnic (Dirección Nacional de Investigación Criminal) son por violencia doméstica.
“Los fines de semana se incrementan las denuncias, esto por la ingesta de bebidas alcohólicas”, comentó.
El oficial añadió que al momento de recibir las denuncias se procede a la detención del individuo, para remitirlos a los juzgados de paz.
“Al mes llegan unas 20 denuncias por violencia doméstica, pero la mayoría son presentada por mujeres”. Las cifras en cuanto a violencia intrafamiliar es más baja en relación con la doméstica. Una vez que la denuncia se interpone, la víctima es declarada con lugar, el juez impone medidas de protección y también una sanción al agresor, esta puede ser servicios a la comunidad que deben ser labores muy diferentes a las actividades que realiza normalmente.
Si el agresor incumple los mecanismos de protección o sanción incurre en el delito de desobediencia, entonces la Fiscalía procede a llevar el caso por ese ilícito y violencia intrafamiliar. Según las estadísticas, las adultas son las que menos denuncian.