Una tormenta invernal castigó a California con vientos huracanados y copiosas lluvias, además de cubrir de nieve ayer la Sierra Nevada y causar la evacuación de miles de personas por temor a los deslizamientos.
Una importante carretera que cruza la Sierra Nevada entre el norte de California y Nevada está cerrada desde el viernes por la tarde debido a la nieve. Hasta 1.12 metros de nieve cayeron en algunas partes de la Sierra Nevada, dijo el sábado por la mañana el Servicio Nacional Meteorológico. Los meteorólogos creen que la tormenta dejará hasta 3 metros, de nieve en las cimas montañosas para hoy.
Muchos vuelos fueron cancelados el viernes y vientos de hasta 128 kilómetros por hora, volcaron varios camiones en la segunda ola de la tormenta ártica que abatió además numerosos árboles, dañó vehículos y carreteras. Centenares de miles de clientes se quedaron sin electricidad desde el centro de California a los estados de Oregon y Washington.
Más afectados
En el Sur, los residentes de los cañones en el condado de Orange, desnudos de vegetación debido a los incendios de fines del año pasado, aguardaban nerviosos si sufrirán los vientos huracanados y copiosas lluvias pronosticadas para esa zona, con la posibilidad de deslizamientos de tierra.
'La lluvia ha amainado un poco, pero existe un gran frente de chubascos que llegará hoy', afirmó el sábado Ted MacKechnie, del Servicio Nacional Meteorológico.
Unas 3 mil personas que residen en cuatro cañones recibieron orden de evacuar sus hogares el viernes, dijo el capitán de los bomberos del condado de Orange, Mike Blawn.
En Fernley, Nevada, se rompió un dique ayer luego de fuertes lluvias, derramando unos 90 centímetros de agua helada sobre 800 viviendas y dejando en apuros a unas 3 mil 500 personas, informaron las autoridades. <