Kate y Gerry McCann, padres de la pequeña 'Maddie', desaparecida en Portugal en mayo de 2007, revelaron sus sentimientos de culpabilidad y expresaron sus esperanzas de hallarla viva, en ocasión del primer aniversario de su desaparecimiento.
'Tenemos que vivir con el hecho que no estábamos allí, y que si hubiésemos estado, no habría ocurrido', afirmaron los padres de la pequeña, que desapareció mientras dormía en un apartamento de Praia da Luz, en Algarve, cuando ellos se encontraban cenando en un restaurante próximo.
'Lo peor para nosotros es que estuvimos a punto de no ir', cuenta Kate McCann, presa de remordimiento y llanto, en un documental realizado para marcar el primer aniversario del desaparecimento de su pequeña hija en el que revelan cómo la decisión de dejar a la pequeña fue tomada a última hora.
En el reportaje, que será difundido este miércoles por la noche en la cadena ITV1, la pareja cuenta que aquella noche habían pensado ir con sus tres hijos - Maddie y los gemelos Sean y Amelie - al restaurante The Millenium, a un kilómetro de distancia.
Pero los niños estaban cansados, así que decidieron acostarlos e ir a cenar tapas con unos amigos en un restaurante cercano a su apartamento.
Titulado 'Madeleine, un año después: Campaña para el cambio', el filme sigue también a la pareja a Bruselas y Washington, mientras hacen campaña para la creación de un sistema de alerta europeo para los casos de secuestros de niños.
El documental de dos horas muestra a los McCann en su casa en Rothley, Leicestershire, cocinando y jugando con los dos hermanitos de Maddie, que tenía tres años cuando desapareció mientras dormía.
En el reportaje, Kate, con los ojos llenos de lágrimas, se imagina a la niña ahora, próxima a cumplir los cinco años, mientras Gerry afirma que el hecho de no saber donde está su hija equivale a 'un purgatorio' cotidiano.
Los McCann, que son considerados por la policía portuguesa sospechosos de la desaparición de la niña, contaron también que desde el 3 de mayo de 2007 se 'reprochan' no haber interrogado más a la niña, que les dijo que la noche anterior había llorado y que ellos no llegaron a verla.
El padre describe también lo que sintió tras haber sido declarado 'sospechoso' por la policía portuguesa. Era como estar 'en medio de un filme de horror, una pesadilla', dijo el médico.
Kate acusó a la policía portuguesa de filtrar detalles de la investigación para tratar de difamarlos, e insinuó incluso que la policía trató de ofrecerles un trato si admitían haber matado accidentalmente a su hija y fingido luego un secuestro. 'Jamás lo aceptaríamos', dijo.
En el filme se ve a la pareja abriendo montañas de cartas. Kate McCann estima que 1% del correo que reciben es de gente que los insulta y les dice que los odia.
'¿Cómo pudieron usar el dinero que les ha dado gente pobre de buena fe para pagar la hipoteca de vuestra casa? Son unos cerdos ladrones. Su chiquilla está muerta por culpa de su ebria arrogancia', les escribió alguien en una tarjeta navideña.
Gerry McCann cuenta en el reportaje el momento en que comenzó la campaña internacional para buscar a su hija: 'Imagina el miedo, miedo por tu hija, miedo por ti mismo, miedo por tu familia, miedo por todo, y esa sensación frenética: lucha, lucha', contó el padre.