En más de 40 años de ejercer el periodismo, Magda Argentina Erazo ha atesorado innumerables experiencias propias de su oficio.
Esta comunicadora de renombre también destaca porque es una mujer que luchó por figurar entre las mejores y sigue procurando mantener la decencia del gremio.
Magda recuerda sus amores, anécdotas juveniles, habla sobre la corrupción de algunos colegas y del cáncer, esa terrible enfermedad que la sorprendió hace año y medio.
El mundo pareció acabarse cuando el médico le informó que padecía cáncer en el intestino delgado, pero poco a poco ha ido asimilando la realidad y decidió enfrentarla con todas sus fuerzas.
¿Dónde y cuándo nació?
Nací en Comayagüela, un 13 de marzo.
¿En qué año, Magda?
No puedo decir el año porque dicen que la mujer que se atreve a decir la edad se atreve a decir cualquier cosa, pero no llego a la tercera edad.
¿Cómo transcurrió su infancia?
Estudié con mi mamá porque se divorció de mi papá.
Estudié en el María Auxiliadora y mi secundaria fue en el Martha Greeg, donde me gradué de secretaria y después de bachiller, para entrar a la Escuela Superior del Profesorado y seguir estudiando leyes.
¿Fue una infancia sin dificultades económicas?
No hubo limitaciones, pero mi mamá se casó con un guatemalteco, nos fuimos para aquel país. Éramos 11 hijos, pero el esposo no resultó ser buen hombre y mi mamá tenía que sostener ella sola el hogar y allá pasamos dificultades porque aquí ella vendió casi todo. Estuvimos allá unos ocho años.
¿Qué sucedió a su regreso?
Seguí estudiando secundaria y el secretariado, pero venía con el deseo de incursionar en el periodismo y fundé entonces el periódico “La voz del estudiante”.
Yo lo diagramaba y la directora del colegio me decía que sería buena periodista.
¿Usted era una joven muy guapa?
No fui fea, llamaba la atención, una vez llegaron unos locutores de Emisoras Unidas, me buscaban para que fuera Miss Tegucigalpa porque tenía cintura pequeña y amplias caderas, que era el prototipo de belleza de antes.
Nunca me gustaron los concursos, porque siempre lo miraban a uno como un objeto y por eso nunca acepté, aunque sí fui novia de los estudiantes de periodismo y reina de ferias en Guatemala.
¿Qué ocurría mientras estudiaba secretariado?
Una vez llegué a Canal 5 para hacer pruebas porque quería ser periodista. Me dijeron que podía estar en un programa “El show del sábado”.
Entonces José Alberto Valladares, un gran cantautor me hizo un examen, pero al final me dijo que el director no me aceptaba porque se molestaría la que hacía el papel estelar del show; la pintora Mafela se declararía en huelga si me dejaban entrar.
¿Qué pasó después?
Me rechazaron, pero dije que no perdería la esperanza. Afortunadamente cuando buscaba dónde hacer la práctica llegué a la cafetería de mi mamá, ahí llegaba a desayunar el escritor Roberto Soto Rovelo, director de relaciones públicas de Salud.
Cuando se me presentó sentí que era como el presidente y me preguntó si me iba a graduar, allá por septiembre de 1965; me dijo que fuera la oficina.
¿Se animó a ir?
Claro, al día siguiente fui, me puso a hacer una prueba de ortografía y le gustó, pues no tuve ningún error. Ése fue mi primer trabajo en una oficina de relaciones públicas a donde llegaban German Allan Padget, Amílcar Santamaría, Iván Romero, Napoleón Mairena Tercero y Guillermo Pagán Solórzano.
En mi práctica ellos me dictaban las noticias que llevaban a la radio y las transcribía todos los días. Al día transcribía hasta 60 notas para radio y les caía bien por ser chigüina.
¿Así comenzó su vinculación con el periodismo?
Sí, porque Mairena Tercero me pidió si le podía hacer una sección en Radio América, “Facetas”, más que todo feminista. Guillermo Pagán Solórzano me pidió que reporteara y le puse “Apuntes de una reportera” y Diógenes Cruz me llevó al periodismo deportivo en la sección “La mujer en el deporte”, ése fue mi inicio.
Magda conoció todos los continentes y a muchas personas, destacándose entre las personalidades de la sociedad.
Ésa era mi onda y aquel rechazo me acercó más. Mairena se fue para Emisoras Unidas, yo seguía en relaciones públicas de Salud y a los 16 años pasé a jefa de relaciones públicas del Sanaa.
En Emisoras Unidas, con Mairena, me tocó reportear. Gerardo Alfredo Medrano, jefe de redacción del diario El Cronista, como le gustaba, me llevó a trabajar al periódico, laboraba en Radio Centro y relaciones públicas.
Ahí aparece el doctor Luis Alonzo López y me llevó al programa “TV Ciencia”. Estaba feliz porque entraba a la televisión.
Se le recuerda como pionera de la cobertura social.
Fui la primera porque nadie cubría bodas, bautizos, galerías de arte o inauguración de exposiciones. Durante diez años tuve el programa en televisión “Élite”.
¿Cómo y por qué surge ese apodo de “La canalla”?
Cuando reporteaba, siempre que íbamos a conferencias, los funcionarios se iban por la puerta de atrás y yo decía: “Éstos son unos canallas”.
Entonces mis compañeros me decían: “¿ajá, canalla, vamos a ir a tal lado?” y el apodo se fue quedando porque inclusive a mis compañeros les decía así, pero no como insulto.
¿Fue coqueta durante su juventud?
Súper coqueta, una vez llegué a contar 17 personas que andaban ahí detrás de mí. Cuando estaba en el colegio, unos me iban a dejar, otros a traer y yo los tenía separados por día de semana y por apellido porque me encantaban los apellidos exóticos y al final me casé con un Martínez.
¿Así que agendaba a sus enamorados?
Sí, para que no coincidieran. Siempre fui coqueta y como no era fea, me encantaba usar pantalones ajustados. Los estudiantes me silbaban y a veces pensaba estoy aburrida de tantos piropos, pero después del tiempo los extraño.
Admiro la belleza masculina, es agradable ver un hombre guapo e inteligente.
¿En cuántas ocasiones se casó?
Matrimonios, tres, pero he tenido más vidas en pareja y todas han sido importantes para mí. He sido dichosa porque las personas que he querido me han querido.
¿Cuántos hijos tiene?
Una hija del primer matrimonio, Karina del Mar Isabel; 20 años después, Dios me premió con el segundo, tiene 15 años y se llama Eduardo David José Edgardo Antonio, le puse los cinco nombres porque sabía que no tendría más hijos y dije: “Aquí aprovecho para ponerle todos los nombres que me gustan”.
Frases
“El periodismo para mí es la vida misma, si no estoy metida en esto siento que no respiro. Es mi pasión, es extraordinario”.
“Me casé antes de los 20 años con Jorge Martínez Girón, ya murió y era primo del presidente Manuel Zelaya”.
“Mi primer matrimonio duró tres años y uno de los factores de la separación fue que quería seguir estudiando”.
“Soy abogada, tuve mi bufete; uno puede aplicar la justicia, pero el periodismo es la oportunidad de manifestarse”.
“Lucho porque haya periodismo decente y pude tener mucho dinero con propuestas indecentes, pero no las acepté”.
“Un funcionario me dijo que no necesitaba pagar mi casa ni trabajar para mantenerme, sin embargo, dije no con hidalguía”.
Extractos
Amor
“Amo al periodismo, pero lamentablemente tenemos compañeros que equivocan el camino y lo más lamentable es que la gente les cree y hasta las mismas autoridades les dan premios sabiendo que son corruptos. Eso realmente duele mucho porque quiero a mi gremio”.
Acosada
“Fui acosada y pretendida, alguna gente quiso que por una primicia entregara otra cosa”.
Examen
“Un presidente de la Corte Suprema me dio las preguntas del examen para abogada, leí el cuestionario, pero no me sometí al examen. A cambio no me pidió nada pero no me arrepentí de negarme”.
También trabajó en la televisión al lado de Carlos Riedel, en Televicentro.
“Mi intención fue vivir largo tiempo, los médicos me dijeron que viviría hasta este año, pero me resisto y quiero seguir viviendo”.
Pionera
“Fui la primera reportera y me sentía reina entre los colegas, me trataron con respeto, aunque algunos estaban enamorados de mí”.
Fortaleza
“Tuve muchas propuestas decentes, como la del presidente Suazo Córdova, para fundar la colonia del periodista en San Pedro”.
Su perfil
Nombre: Magda Argentina Erazo Galo
Fecha de nacimiento: 13 de marzo
Esposo: Belisario Romero
Hijos: Karina del Mar y Eduardo David
Trabajo: Jefa de relaciones públicas de Injupemp y directora del programa “Informándose con Magda”
Al vuelo
Un libro: “La Biblia”
Música: Toda la música, hasta la marcha fúnebre
Canción favorita: “Carabela”, de Javier Solís
Cantante: Mi esposo Belisario
Reggaetón: Me gusta el ritmo, pero no la letra
Amor imposible: Ninguno
Cocinar: No me gusta
Pasatiempo: Leer y escuchar música
Religión: Católica
Dinero: Banal
Sueño realizado: Su familia