15/01/2026
12:01 AM

Los mayas y la precisión del tiempo

Cada cierto tiempo surgen interpretaciones de profecías o se predicen catástrofes originadas por movimientos estelares de dudosa fiabilidad.

Cada cierto tiempo surgen interpretaciones de profecías o se predicen catástrofes originadas por movimientos estelares de dudosa fiabilidad. El mundo cinematográfico ha recreado con el film “2012” un final trágico en el que los desastres naturales se confabulan para acabar con el planeta. No es la primera vez que se predice el fin del mundo. En esta ocasión la justificación es que ese año finalizan los días en el calendario maya.

A través de los siglos y sobre todo tras la conquista de América por los españoles, las múltiples traducciones del calendario más perfecto entre los pueblos mesoamericanos y sus libros sagrados han dado lugar a interpretaciones sobre un terrible futuro para la humanidad.
Tomás Pérez, arqueólogo del Centro de Estudios Mayas de la Universidad Nacional Autónoma de México, rebate ese tipo de predicciones, que tacha de histéricas. Para Pérez, no hay ningún glifo (símbolo de la escritura maya) que hable del fin del mundo. Los arqueólogos Linda Schele y Mark van Stone, de la Fundación para el Avance de los Estudios Mesoamericanos, reivindican la conclusión de Pérez.

Tiempo circular

En el calendario maya hay que tener en cuenta un factor fundamental de diferenciación: que para nuestra civilización el tiempo es lineal, es decir, el pasado precede al presente y el futuro procede del pasado y del presente.

Para los mayas, el tiempo es considerado circular y los acontecimientos se repiten en una serie de ciclos numéricos que encajan entre sí y dan lugar a otros ciclos mayores de tiempo y espacio.

Una de las características de este calendario es que tiene como fecha de inicio un acontecimiento. Del mismo modo que el año del nacimiento de Jesús marca el comienzo de la Era Cristiana, el calendario de los mayas arranca, según los cálculos más aceptados, el día 13 de agosto de 3113 a. C., aunque se desconoce cuál fue el evento por el que decidieron iniciar su cuenta astronómica.

Los mayas fueron los primeros en introducir el número cero, que se usaba como un día más en el calendario. A partir del cero, los mayas completan una secuencia ininterrumpida de días, denominados “kin”.

Además de los “kin”, los mayas habían creado dos sistemas calendáricos que marcaban 260 y 350 días. Al primero se le denominaba tzolkin y era el más usado por el pueblo; regía los períodos de las tareas agrícolas, el ceremonial religioso y las costumbres familiares. Tras los 260 días que marcaba este ciclo, el calendario tzolkin empezaba de nuevo. El ciclo de 365 días conformaba el calendario haab, basado en el recorrido de la Tierra alrededor del Sol, que coincide con las observaciones astronómicas.

Datos sorprendentes

Los mayas también dividieron el tiempo en eras y proporcionaron cálculos precisos de los movimientos de la Tierra. En astronomía se denomina año platónico o ciclo equinoccial al período que tarda la Tierra en completar una vuelta en torno al actual Polo Norte de la eclíptica. Es decir, el periodo de tiempo que tarda el eje terrestre en recorrer las doce constelaciones en sentido contrario a las agujas del reloj. La diferencia para los mayas es que este movimiento no lo dividían en doce eras, sino en cinco, cada una de ellas con una extensión de 5,100 años aproximadamente, teniendo en cuenta variaciones en los movimientos del planeta, que no son exactos. Para los mayas, la era actual terminará el 23 de diciembre de 2012. Después de ese año comenzará un nuevo ciclo, dato que coincide con la astronomía moderna, pues la Tierra empieza a recorrer la constelación de Acuario.

Según Schele: “Durante ese día (23 de diciembre de 2012) del solsticio de invierno, el Sol en su órbita eclíptica va a pasar por el centro ecuatorial galáctico, desde el punto de vista de la Tierra”.

En la perspectiva de esta civilización, pasado, presente y porvenir son una misma dimensión, por lo que hablan de historia y predicen el futuro en la convicción de que esos ciclos se repiten en ciclos idénticos de duración y de características. Mientras para las más modernas civilizaciones el tiempo es lineal, para ellos la repetición dominaba la linealidad. Así, los libros sagrados de los mayas eran libros de historia y de predicción...

Los cambios, que según la tradición maya tendrán lugar esos últimos años de la era en el planeta, ya se vienen observando.

Es posible que el hombre tenga que adaptarse a nuevas situaciones y complejos cambios; pero el calendario maya termina porque finaliza la que ellos denominaron Era Maya, no porque con ella necesariamente tenga que concluir el tiempo de vida del planeta, como algunos parecen creer. EFE-R.