Los pronósticos de que octubre sería un mes peligroso para Honduras por la formación de tormentas, frentes fríos y la llegada del fenómeno de la Niña se están cumpliendo.
Debido a un sistema de baja presión en el Caribe, cerca de las costas hondureñas, se esperan fuertes lluvias en gran parte de Honduras este sábado.
Este fenómeno, ubicado a unos 100 kilómetros al este de Nicaragua, se moverá hacia el oeste a partir del viernes, afectando especialmente la zona norte y noroccidente del país.
Según Francisco Argeñal, director de Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), el sistema ingresará a Honduras entre la madrugada del viernes y la mañana del sábado, saliendo luego del Golfo de Honduras.
Durante su paso, el fenómeno provocará fuertes lluvias en algunas zonas del norte del país, con mayores acumulados esperados en el valle del Aguán, Yoro, el valle Olomán, el Valle de Sula y Quimistán en Santa Bárbara.
La circulación del sistema de baja presión y sus bandas nubosas interactuarán con una cuña de alta presión que influye en el territorio. En zonas del noroccidente, como La Entrada, Copán y Santa Bárbara, se esperan acumulados de agua de hasta 100 milímetros, según detalló Argeñal.
En las demás regiones del país se presentarán lluvias leves e intermitentes, con cielo nublado. En algunos lugares se esperan lluvias leves a moderadas, agregó el experto.
La cantidad de lluvia que caería en el territorio podría provocar varias incidencias, como inundaciones o desbordamientos de ríos, especialmente en la parte baja de los valles del norte, afirmó Argeñal.
El director de Cenaos señaló a la población que se mantenga informada, pero por fuentes oficiales. “El hecho de que no sea huracán no dice que no va a llover, y los montos de lluvia que se están pronosticando están hablando de una cantidad que es importante; 100 milímetros es una cantidad a considerar”, enfatizó.
Centro Nacional de Huracanes monitorea el sistema
La semana pasada, el modelo meteorológico GSF pronosticó que el sistema en el Caribe cerca de Nicaragua podría convertirse en un huracán categoría 3 y afectar directamente a Honduras.
Sin embargo, este lunes, tanto el GSF como el modelo ICON del Servicio Meteorológico Alemán predicen que el fenómeno migrará como un sistema de baja presión hacia tierra firme entre Nicaragua y Honduras. Francisco Argeñal confirmó que el GSF ya no prevé un huracán, sino un sistema de baja presión.

“El miércoles ese modelo (GSF) decía que se podía convertir en un huracán categoría 3, pero solo era ese modelo; ahora dice que no va a ser huracán, sino que va a ser un sistema de baja presión”, aseguró Argeñal a La Prensa.
La tarde del lunes, el Centro Nacional de Huracanes inició el monitoreo del sistema, en su descripción indicó que “es probable que se forme una amplia zona de baja presión sobre el suroeste del mar Caribe a mediados o finales de esta semana”.
Añade que es posible que se produzca algún desarrollo a partir de entonces si el sistema permanece sobre el agua mientras se mueve lentamente hacia el oeste-noroeste en dirección al norte de América Central.

El regreso del fenómeno meteorológico La Niña enfriará temporalmente la temperatura
La ONU predice la llegada de La Niña, con sus temperaturas más frías.
Además, advierte que independientemente de su desarrollo, es posible que se produzcan fuertes lluvias locales en partes de América Central a finales de esta semana.
Asegura que para las próximas 48 horas la probabilidad que el fenómeno se convierte en un ciclón tropical es nula; pero para los próximos siete días la probabilidad sube al 20%.
La probabilidad de que el fenómeno se convierta en un huracán es baja, según los modelos meteorológicos norteamericano, canadiense y europeo, que predicen que pasará como una onda tropical.
El fortalecimiento del sistema dependerá de su desplazamiento: se debilitará al avanzar por tierra firme debido a las montañas de Honduras, pero podría ganar fuerza si se desplaza a lo largo de las costas. Aunque no se espera un huracán, las autoridades piden mantener medidas de prevención debido a las intensas lluvias que se pronostican.