San Pedro Sula, Honduras.
Héctor Menéndez (de 66 años) está seguro que la economía de Honduras podría sufrir un severo golpe si Donald Trump gana las elecciones presidenciales 0del 8 de noviembre próximo.
Menéndez -quien no es economista- basa su hipótesis en la experiencia que él vivió en Estados Unidos y en las advertencias que el aspirante republicano les plantea a los latinoamericanos que se encuentran sin papeles en ese país.
“Trump está loco y está equivocado. Los latinoamericanos mueven esa economía. Si él se convierte en presidente podría hacer grandes redadas y deportar a muchos hondureños y afectar la economía. Esas personas dejarían de enviar remesas”, dijo. Menéndez afirma que muchos hondureños le pueden demostrar a Trump que está totalmente equivocado.
A principios de los años setenta, Menéndez salió de Honduras abrigando el sueño americano. Entró por Tijuana, México, y llegó a Chula Vista, pero en esa ciudad del condado de San Diego lo detuvieron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Tuve la suerte de que sabía mecánica y le caí bien al capitán de Migración. Por un tiempo estuve reparando los carros de ellos, no les cobraba, y después me dieron la residencia”, recordó. Menéndez, al lograr la legalización, trabajó como trailero (con un ingreso superior a los $3,000 a la semana) y aprovechó para trasladar a sus cuatro hermanos a Estados Unidos.En 1980, Menéndez regresó a San Pedro Sula y desde entonces recibe remesas de sus hermanos: uno labora como soldador en la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (Nasa), otro trabaja para los veteranos de guerra, el tercero es abogado y su hermana es gerente de un hotel en Nevada.
“Ahora ellos son ciudadanos estadounidenses y trabajan para el desarrollo de Estados Unidos. Desde hace 34 años, ellos me mandan remesas. Cada 20 días recibo $100, $50 o más. Me apoyan porque yo me los llevé para que se educaran allá”, contó.
Además de los hermanos, en Estados Unidos viven otros familiares de Menéndez. El 29 de septiembre, el día de su cumpleaños, su hijo le envió $40 para que fuera a comer a un restaurante de esta ciudad.
Así como los familiares de Menéndez, millares de hondureños envían dólares mensualmente, de manera religiosa, a sus parientes.
La última encuesta sobre remesas realizada por el Departamento de Estadísticas Macroeconómicas del Banco Central de Honduras (BCH) señala que “el 68.3% de los migrantes (...) envían un monto promedio mensual de $403”.
La encuesta, aplicada a 262 hondureños que ingresaron y salieron por los aeropuertos Toncontín (Tegucigalpa) y Ramón Villeda Morales (San Pedro Sula), indica, también, que los hombres son los que más dinero envían ($409) frente a sus compatriotas mujeres ($283). De acuerdo con análisis del Fondo Multilateral de Inversiones, los $3,729 millones que enviaron en 2015 equivalen al 18% del producto interno bruto (PIB). Ese porcentaje supera con creces los $1,689 que dejaron las exportaciones de siete productos de ese año: café, aceite de palma, camarones, puros, hortalizas, filete de tilapia y azúcar.
Crescencio Bulnes, presidente de la Sociedad Hondureña Activa de New York (Shany), quien es ciudadano estadounidense, votará por Clinton en las elecciones. Él cree que “con ella, los hondureños e hispanos tendrán un mejor futuro”. “ Si Trump llegase a ganar, firmaría deportaciones masivas. Lo haría por venganza, él ha atacado a los hispanos”, advierte.
Bulnes no tiene idea del impacto que causaría el triunfo de Trump en las remesas.
Por ahora, él, Shany y unas 78 organizaciones aliadas trabajan a favor de Clinton y en contra del magnate que, a su juicio, es una “amenaza”.
Héctor Menéndez (de 66 años) está seguro que la economía de Honduras podría sufrir un severo golpe si Donald Trump gana las elecciones presidenciales 0del 8 de noviembre próximo.
Menéndez -quien no es economista- basa su hipótesis en la experiencia que él vivió en Estados Unidos y en las advertencias que el aspirante republicano les plantea a los latinoamericanos que se encuentran sin papeles en ese país.
“Trump está loco y está equivocado. Los latinoamericanos mueven esa economía. Si él se convierte en presidente podría hacer grandes redadas y deportar a muchos hondureños y afectar la economía. Esas personas dejarían de enviar remesas”, dijo. Menéndez afirma que muchos hondureños le pueden demostrar a Trump que está totalmente equivocado.
A principios de los años setenta, Menéndez salió de Honduras abrigando el sueño americano. Entró por Tijuana, México, y llegó a Chula Vista, pero en esa ciudad del condado de San Diego lo detuvieron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Tuve la suerte de que sabía mecánica y le caí bien al capitán de Migración. Por un tiempo estuve reparando los carros de ellos, no les cobraba, y después me dieron la residencia”, recordó. Menéndez, al lograr la legalización, trabajó como trailero (con un ingreso superior a los $3,000 a la semana) y aprovechó para trasladar a sus cuatro hermanos a Estados Unidos.En 1980, Menéndez regresó a San Pedro Sula y desde entonces recibe remesas de sus hermanos: uno labora como soldador en la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (Nasa), otro trabaja para los veteranos de guerra, el tercero es abogado y su hermana es gerente de un hotel en Nevada.
En un alto porcentaje, los compatriotas vuelven a emprender un viaje que se vuelve peligroso cada día.
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Además de los hermanos, en Estados Unidos viven otros familiares de Menéndez. El 29 de septiembre, el día de su cumpleaños, su hijo le envió $40 para que fuera a comer a un restaurante de esta ciudad.
Así como los familiares de Menéndez, millares de hondureños envían dólares mensualmente, de manera religiosa, a sus parientes.
La última encuesta sobre remesas realizada por el Departamento de Estadísticas Macroeconómicas del Banco Central de Honduras (BCH) señala que “el 68.3% de los migrantes (...) envían un monto promedio mensual de $403”.
La aspirante presidencial Hillary Clinton ha cuestionado al republicano Donald Trump que diga que levantará un muro en la frontera de México y Estados Unidos si él se convierte en presidente.
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Crescencio Bulnes, presidente de la Sociedad Hondureña Activa de New York (Shany), quien es ciudadano estadounidense, votará por Clinton en las elecciones. Él cree que “con ella, los hondureños e hispanos tendrán un mejor futuro”. “ Si Trump llegase a ganar, firmaría deportaciones masivas. Lo haría por venganza, él ha atacado a los hispanos”, advierte.
Bulnes no tiene idea del impacto que causaría el triunfo de Trump en las remesas.
Por ahora, él, Shany y unas 78 organizaciones aliadas trabajan a favor de Clinton y en contra del magnate que, a su juicio, es una “amenaza”.