Las campanas sonaron en esta destrozada ciudad al conmemorarse ayer el primer aniversario de la llegada del huracán Katrina, el cual destrozó diques e inundó la ciudad con un torrente de agua que arrancó viviendas de sus cimientos y envió a la mitad de los habitantes de la ciudad a un incierto exilio.
Mientas tañían las campañas, los sobrevivientes del Katrina se congregaron frente a la alcaldía.
El alcalde de la ciudad, Ray Nagin, dijo a la multitud que el aniversario era un día difícil para todos, incluido para él. “Créanme, lograremos superar esto. Lo superaremos juntos”, señaló.
Mientras Nagin hablaba en la alcaldía, el presidente George W. Bush y la primera dama, Laura Bush, cantaron un himno religioso dentro de la Catedral de Saint Louis, en el Barrio Francés, tras encender velas en recordación de las víctimas. La iglesia no fue afectada por los vientos huracanados y la crecida de las aguas que afectó a la ciudad el 29 de agosto de 2005.
Bush y su esposa participaron en la misa
Actuación
Una vez finalizada la ceremonia religiosa, Bush pidió a los ex residentes de Nueva Orleáns que retornen a la devastada ciudad. “Sé que ustedes aman Nueva Orleáns, y Nueva Orleáns los necesita”, dijo. Tras concluir una gira de dos días por comunidades de Luisiana y Mississippi destruidas por el Katrina, Bush admitió que la respuesta de su gobierno al desastre fue inaceptable. “Estamos tratando de lidiar con aquello que anduvo mal”, dijo Bush a residentes en el gimnasio de un colegio.
Prevención
Ahora que la tormenta Ernesto se acerca a Florida, Bush dijo que el gobierno está mejor preparado para enfrentar un próximo desastre natural. Centenares de personas inclinaron su cabeza en silencio, al conmemorar un año del momento en que el ojo del huracán Katrina pasó a las 6.10 de la mañana.
Parientes de víctimas lanzaron rosas al mar
Cifra
1,833
Fallecieron tras el paso del huracán Katrina por Nueva Orleáns. El 53 por ciento de los desplazados no quiere regresar.