Los índices de causas de mortalidad en Honduras y el mundo señalan que el cáncer ocupa la tercera posición y uno de los agentes que más contribuye es la escasez de medicamentos, personal y atención a los enfermos de ese mal.
Los datos revelan que en este país, casi el 40% de los afectados por esta enfermedad corresponde a la zona noroccidental, quienes se ven obligados a recibir asistencia médica pública en Tegucigalpa por la escasez de personal, equipo y medicamentos en el hospital Mario Rivas de San Pedro Sula.
Carencias
El único equipo de radioterapia público disponible en todo el país se encuentra en el hospital San Felipe de Tegucigalpa, mientras en la zona noroccidental, que aporta el 60 por ciento del Producto Interno Bruto, los pacientes con cáncer no tienen dónde tratarse gratuitamente.
A esto se suma la carencia de personal.
En el Mario Rivas, sólo un oncólogo, un cirujano oncólogo, dos enfermeras y algún personal residente atienden a por lo menos 300 pacientes a la semana.
Mal oneroso
Los problemas generados por la enfermedad del cáncer en Honduras también representan un problema serio por los costos sumamente elevados de las quimioterapias y radioterapias.
Luego de emergencia quirúrgica y la unidad de cuidados intensivos, UCI, la sala oncológica es la de mayor inversión en los hospitales.
Según el director del centro asistencial del norte, Juan Carlos Zúniga, el desembolso de esa unidad representa un diez por ciento de los gastos generales del hospital, unos 500 millones anuales, de los cinco mil millones de lempiras asignados al hospital, en especial por los medicamentos.
Esa cantidad se interpreta en casi un millón y medio de lempiras diarios porque también implica el elevado consumo de sangre para los pacientes, plasma, plaquetas, glóbulos rojos, entre otros, aparte de los medicamentos que sólo se elaboran en el extranjero, indicó.
Los diagnósticos para la detección del cáncer, son otro de los aspectos onerosos representativos de esta enfermedad.
La toma de muestras, su envío al laboratorio, los estudios histopatológicos son caros.
En el Mario Rivas, una sesión de quimioterapia tiene un costo aproximado a los 35 mil lempiras, refirió el director.
En una sesión se aplican una combinación de medicamentos debidamente preparados de manera muy especial para cada paciente.
A este compuesto médico los especialistas lo denominan como cóctel, integrado por tres o cuatro medicamentos necesarios para el control y erradicación del cáncer.
Existen pacientes cuya necesidad de sesiones varían entre una semana hasta dos mensuales, de acuerdo a la agresividad del mal y al tipo de cáncer a tratar.
Hay otros a quienes se les recomienda hasta un año.
En pacientes con afecciones agudas, las quimioterapias se deben aplicar semanalmente y durante seis meses intensos.
En los afectados por leucemia aguda, o cáncer en la sangre, cada uno debe gastar un promedio de 60 mil lempiras mensuales.
Entre los 50 y 60 pacientes que a diario reciben sus consultas, hay quienes sólo se reciben control, otros ya fueron operados y los demás son nuevos o están iniciando sus quimioterapias.
En el caso de los nuevos, éstos se remiten donde el oncólogo clínico, quien les diagnosticará para determinar si se trata de cáncer u otra cosa; de éstos, un promedio de diez a doce reciben quimioterapias diarias, lo cual representa un gasto estimado de casi 400 mil lempiras al día, es decir unos 12 millones mensuales, sólo de esta unidad y con la respuesta médica más barata para los pacientes, indicó Zúniga.
Radioterapias
En el Mario Rivas no se aplican las radioterapias.
Los pacientes se ven obligados a viajar hacia el hospital San Felipe de Tegucigalpa.
En el norte, sólo un centro hospitalario privado los efectúa, pero resulta mucho más caro.
El costo de cada radioterapia en la clínica privada oscila entre los cinco y seis mil lempiras cada ciclo.
Un paciente debe aplicarse unos doce ciclos de radioterapias, en dos semanas de tratamiento, lo que representa un gasto de 60 mil lempiras, señaló el director.
Los elevados costos en los tratamientos de radio y quimioterapia golpean a todas las clases sociales.
“Incluso la gente adinerada, después de someterse al segundo o tercer ciclo en una clínica privada, optan por continuarlos en este hospital porque tampoco soportan los elevados precios”, señaló.
Zúniga dijo que las radioterapias no se aplican en el Mario Rivas porque la compra de un equipo de esta naturaleza es de varios millones de lempiras, pero en caso de realizarse las gestiones necesarias para su obtención, también se deberá construir un espacio físico de mayor amplitud y efectuar una remodelación especial de la sala porque sus paredes y techo deben revestirse de plomo, además de contar con personal altamente capacitado para atender a los pacientes.
Reducción de costos
Dado el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad, la reducción de costos en el país es dificil.
La única forma de disminuir gastos estaría en el apoyo de los pacientes, reduciendo el tiempo entre el diagnóstico de la enfermedad y su intervención u operación quirúrgica, dice Zúniga.
“Se deben reducir las horas que esperan el paciente para ser atendido en consulta externa, las horas durante hace fila para recibir el tratamiento y el tiempo de hospitalización después de una cirugía, porque a veces dos días bastan para salvar al paciente mediante una operación oportuna y se evita la proliferación de la enfermedad hacia otros órganos”, indicó.
Instalaciones
“Si en una persona mayor el cáncer es una enfermedad delicada, en un niño el caso es mucho peor, por eso esperamos que a finales de este mes inauguremos la sala de hematoncología pediátrica”, manifestó el director.
“Le debemos mucho a doña Susana Prieto, quien es la presidenta del grupo de voluntarios y que trabaja brazo a brazo con esta unidad para que las instalaciones de la hematoncología de adultos sean una realidad”, expresó.
En Tegucigalpa
El suplicio de los pacientes a veces, va más allá, pues quienes tienen muy avanzada la enfermedad ocupan radiación y son enviados a la capital.
En el hospital San Felipe, por ahora, las citas ya están dadas para mayo, por lo que cualquier paciente que sea remitido tiene que esperar o acudir o otros centros que no sean del Estado, donde los costos son sumamente elevados.
A diario, entre cincuenta y sesenta pacientes diarios son atendidos por los dos únicos médicos oncólogos de la sala.
Hay dos técnicos normativos y dos en registro.
Este personal trabaja sólo en la jornada de la mañana.
En Tegucigalpa se cuenta con una unidad de cobalto, la cual cuesta 500 mil dólares.
Allí se atiende a unos 45 pacientes diarios, por ello, las citas se definen con mucho tiempo de anticipación.
Las 25 seciones de terapia en la máquina de cobalto tienen un costo de 45 mil lemprias, pero en este hospital algunos pagan 100, 200, y hasta mil lempiras, otros, en su mayoría no tienen recursos para pagar.
Lo dijo
El gobierno y la comunidad entera debe comprometerse con todos los afectados por el cáncer.
Julio Alvarenga
Oncólogo
Dato
En los actuales momentos, el cáncer es la tercera causa de muertes en Honduras y el mundo y su tendencia es a convertirse en la primera dentro de pocos años.
Hematología
Otra de las unidades del hospital relacionadas con la detección del cáncer es la de hematología.
Cuenta con dos hematólogos a tiempo completo, más un hematólogo pediatra.
El responsable de la unidad es el doctor Óscar Pérez.
Sólo en los nueve meses del año anterior, esa unidad detectó que de 534 consultas, el 43% resultaron con enfermedades malignas.
El departamento de hematología también carece de una sala propia, la que debería estar aislada, con al menos dos camas para atender a los pacientes, más la dotación de suficiente personal.
Humanitaria
La sala de oncología del hospital Mario Rivas nació a iniciativa del personal médico laborante y Susana Alicia Prieto, una dama, es considerada por mucho como la “hada madrina del hospital”.
Según los galenos y empleados, Prieto, de manera voluntaria y discreta encabeza muchas actividades humanitarias en pro de este centro asistencial.
Sus actividades han sido para obtener ayudas para las salas de pediatría de emergencia y otras salas más, entre ellas la misma sala de oncología de adultos, más la obtención de alimentos especiales para los pacientes afectados por el cáncer.
Así opinan
'Si las autoridades de Salud Pública están verdaderamente interesadas en ofrecer una mejor atención a los pacientes afectados por el cáncer en la zona norte del país, también deben permitirnos opinar y sugerir algunas soluciones del caso”.
“Trabajo en la unidad de oncología desde que la sala nació, hasta hace poco nombraron a una compañera para ayudarme con los pacientes afectados por el cáncer porque cada día la incidencia es mayor y ellos necesitan una buena atención”.
Estudios de prevención del cáncer de mama
Los hospitales Clínico Universitario de Valencia, el Instituto Valenciano de Oncología, el Hospital General Universitario de Alicante, el de Elche y el de Castellón participarán en un estudio para comprobar si se puede prevenir el cáncer de mama que, en el caso de cumplir las expectativas, podría evitar la aparición de unos 2,000 a 3,000 casos al año en España.
El ensayo, cuyos primeros resultados se esperan dentro de cinco años, lo ha puesto en marcha el Grupo español de investigación en cáncer de mama (Geicam) en España, que será el único país europeo que participa junto con Canadá y Estados Unidos.