San Salvador, El Salvador
Al igual que en Honduras, la campaña política en El Salvador entró en su pleno apogeo y en la etapa “más caliente” con cinco fuerzas políticas que se disputan el poder de esta pequeña nación centroamericana de 6.3 millones de habitantes, en donde la derecha se perfila como fuerte aspirante para retornar al Gobierno.
El pasado 1 de octubre, el Tribunal Supremo Electoral dio el banderillazo inicial para las elecciones presidenciales del próximo 2 de febrero de 2014, en las que oficialmente participan cuatro partidos y una coalición de un total de 10 entidades partidarias existentes en el país.
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Un equipo de Diario LA PRENSA viajó a San Salvador para dar cobertura al ambiente político que prima en el vecino país y conocer las preferencias de los salvadoreños a tres meses y medio para acudir a las urnas y elegir un nuevo gobierno de derecha o ratificar a la izquierda que ha gobernado en los últimos cinco años.
La contienda electoral tiene como sus principales protagonistas al izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) actualmente en el poder; Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y la Coalición Unidad, ambos de ideología de derecha.
Estos tres partidos tienen las mayores opciones de triunfo de acuerdo a los sondeos de opinión pública que han sido publicados en los últimos días.
También han entrado en la pelea por la Presidencia, aunque con menos posibilidades de alcanzar el poder, el Partido Progresista Salvadoreño (PSP) y Fraternidad Patriótica Salvadoreña (FPS).
La novedad en esta campaña electoral ha sido la postulación del expresidente Elías Antonio Saca (2004-2009), quien encabeza el partido Unidad, una coalición de fuerzas políticas minoritarias, entre ellas, la otrora influyente Democracia Cristiana.
Se trata de la primera vez que un exgobernante busca la reelección desde los acuerdos de paz de 1992 que pusieron fin a la guerra civil en El Salvador. En este país es permitida legalmente la reelección, pero en periodos alternos.
Esta coalición de partidos es prácticamente una escisión surgida de las filas de Arena, ya que el expresidente Saca fue expulsado de ese partido en 2009 tras la derrota sufrida ante el FMLN.
Fórmulas presidenciales
A casi un mes de haberse abierto oficialmente la campaña, las cinco fuerzas políticas completaron sus fórmulas presidenciales con reconocidos excomandantes guerrilleros, exfuncionarios públicos y militares en condición de retiro.
El FMLN postuló en su fórmula presidencial a Salvador Sánchez Cerén, excomandante guerillero y actual vicepresidente de la República, y como candidato a la vicepresidencia al exdirigente de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) y alcalde de Santa Tecla, Óscar Ortiz.
Antes de asumir la candidatura presidencial del Frente, Sánchez Cerén fungía como ministro de Educación, cargo al cual renunció para dedicarse a su candidatura. Mientras Ortiz es considerado como uno de los líderes políticos con los perfiles más modernos de la izquierda salvadoreña.
Por su parte, Arena depositó la candidatura presidencial en el alcalde de la capital y exdiputado Norman Quijano, quien se hace acompañar en su propuesta presidencial del jurista y docente universitario René Portillo Cuadra.
La candidatura de Quijano surgió de una serie de consultas dentro de la dirigencia del partido tricolor, como se le conoce a Arena por sus colores azul, blanco y rojo, e incluso después de realizar varias encuestas en la base partidaria.
Unidad, por su lado, postuló como candidato presidencial a Elías Antonio Saca, quien tras haber sido expulsado de Arena en 2009 formó su propio partido político y ahora busca volver al poder. Integra su fórmula presidencial el dirigente arenista y excanciller de la República, Francisco Laínez.
La candidatura de Saca es promovida por una coalición de partidos que componen la Gran Alianza Nacional (Gana), Concertación Nacional (PCN) y Partido Democracia Cristiana (PDC), así como de otros movimientos políticos independientes.
El Partido Progresista Salvadoreño (PSP), que está conformado por militares en situación de retiro, impulsa la candidatura presidencial del coronel René Rodríguez Hurtado, un consagrado militar de la Fuerzas Armadas Salvadoreñas. Le acompaña en su aventura presidencial la empresaria Adriana Bonilla.
Por su parte, Fraternidad Patriótica Salvadoreña (FPS) lanzó como su candidato presidencial al empresario avícola Óscar Lemus y como su acompañante al psicólogo Rafael Menjívar. Este partido propone un agresivo y radical plan de seguridad que implica la imposición del estado de sitio en El Salvador para erradicar el crimen y las pandillas.
La mayoría de estos partidos coinciden en su propuesta de impulsar medidas más enérgicas para reducir la inseguridad y la violencia que abaten a la sociedad salvadoreña.
Asimismo impulsar el empleo, el crecimiento económico y continuar con los programas sociales impulsados por el Gobierno de Funes como el vaso de leche, Ciudad Mujer y el uniforme y mochila escolar.
Preferencias del electorado
De acuerdo a los sondeos de opinión, el izquierdista FMLN y la derechista Arena encabezan las preferencias del electorado salvadoreño, pero con un virtual empate técnico. En tercer lugar se ubica la Coalición Unidad.
Una encuesta de la empresa estadounidense de investigación Newlink Research publicada el 16 de octubre anterior por el Diario de Hoy daba a Norman Quijano el 30.3% de las preferencias, un 30.3 a Salvador Sánchez Cerén y un 15.9% a Antonio Saca.
Además, el sondeo de opinión reveló que un 18.2% del electorado salvadoreño aún no decide por cuál de las formulas presidenciales votará el 2 de febrero, mientras un 5.3% restante dijo ubicarse en los demás partidos.
Esta y otras encuestas dan un empate entre las dos principales fuerzas políticas, por lo que todo apunta que ninguno de los partidos alcanzará el 51% de los sufragios y la elección se decidirá en una segunda vuelta en marzo para definir al sucesor de Mauricio Funes.
Con Arena y Unidad acaparando el 30% y el 15% de las intenciones de voto, la poderosa derecha salvadoreña se perfila con enormes probabilidades de retomar el poder después de cinco años de gobierno “efemelenista”, en caso que decidan unirse en una segunda ronda.
Eduardo Torres, director editorial del Diario de Hoy, explicó que cuando faltan un poco más de tres meses de la elección la investigación establece que un 75.3% del electorado ha manifestado su intención de ir a votar, y un 14% dijo estar indeciso.
“Esto es un síntoma de que la población salvadoreña está con toda la intención de ir a votar, sabemos que es una decisión trascendental y el margen de votación que se espera para el próximo año puede ser un récord, porque en cada elección el número de personas con capacitad de votar va subiendo”, afirmó.
En cuanto a la intención de voto por partido, la investigación estableció que un 31.7% de los electores se inclinan por Arena, un 28.7% por el FMLN, un 12.9% por Unidad y un 28.8% no ha decidido por quién votará.
El entrevistado indicó que Arena se ubica tres puntos arriba del FMLN, lo que muestra un virtual empate técnico entre los dos partidos mayoritarios y esto abre la posibilidad de que ambos partidos no alcancen más del 50% de los sufragios y la elección se decida en una segunda vuelta.
Señaló que el porcentaje de indecisos es alto y viene creciendo en los últimos meses, por consiguiente ganar ese segmento de la población será clave para alzarse con el triunfo en las elecciones del 2 de febrero o en una posible segunda ronda.
El desencanto con Funes
En estos cinco años, la gestión de Mauricio Funes ha estado marcada por constantes escándalos, pero fundamentalmente por el descontento de la mayoría de los salvadoreños debido a la inseguridad, el galopante desempleo y la pérdida del poder adquisitivo con el consecuente aumento de la pobreza.
Funes y el FMLN enarbolan como su principal rédito en estos cinco años la disminución de la violencia y los homicidios a través de un cuestionado pacto entre pandillas en el que el Gobierno solo ha reconocido su papel como “facilitador”.
La tregua de las pandillas ha estado rodeada de polémica, ya que el gobierno se ha negado a reconocer su patrocinio directo, aún así los salvadoreños siguen sufriendo en carne propia las extorsiones y la violencia de estos grupos delincuenciales. El FMLN destaca entre otros de sus aciertos los programas sociales del Gobierno que han alcanzado a miles de salvadoreños pobres y la llegada de Alba Petróleos, un programa energético impulsado por el gobierno de Venezuela.
Proceso electoral
Votantes
4.9 millones de salvadoreños están convocados para ejercer el sufragio el 2 de febrero de 2014.
PARA SABER
La Ley Electoral establece que de no alcanzarse la mayoría de votos, es decir, más del 50%, se irá a una segunda vuelta en el mes de abril.
LA CAMPAÑA
Los partidos políticos y sus candidatos podrán realizar propaganda hasta el 29 de enero de 2014, cuatro días antes de las elecciones.
LA CONTIENDA
En las elecciones presidenciales del 2 de febrero de 2014 participarán diez partidos legalmente inscritos, pero solo se postularán cinco candidatos.
PERIODO PRESIDENCIAL
En El Salvador se celebran elecciones presidenciales cada cinco años y legislativas y municipales cada tres años.
Isla Conejo se politiza
Isla Conejo no ha quedado al margen de la campaña política en el vecino país, ya que los partidos han mantenido el tema en su agenda.
Arena pidió recién la destitución del ministro de Defensa David Munguía Payés por haber dicho que El Salvador no tenía la capacidad bélica para recuperarla.