Tegucigalpa, Honduras.

Un juez asignado a los Juzgados de Letras Penal de Francisco Morazán renunció ayer a su cargo de manera irrevocable por la injerencia del Consejo de la Judicatura en la aplicación de la justicia.

Melvin Bonilla, juez número 10, informó ayer que pidió una audiencia con el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Jorge Rivera Avilés.

El profesional del derecho comentó que la reunión tiene como finalidad explicar los motivos de su renuncia de ese poder del Estado.

Bonilla dijo que su renuncia se debe “al terrorismo que ha implementado el Consejo de la Judicatura al estar suspendiendo jueces inmerecidamente, injustificadamente, solo por no fallar acorde al momento político que vive el país”. Ejemplificó que este acoso laboral también es por parte de “los inspectores, vienen a ver los expedientes con el afán de encontrar el mínimo detalle”.

Bonilla dijo no tener nada que ocultar, por lo que invita a los inspectores a “que vengan a revisar la carga procesal; no van a encontrar nada, no hay ninguna dilación por parte de este juzgado”.

Sostuvo que la única dilación la ha cometido el Ministerio Público al no estar la causa (expediente) y son los obligados como acusadores a estar la causa (expediente), no el juzgado de oficio.

El juez reiteró que la renuncia es de condición irrevocable, “soy un profesional altamente formado y puedo desempañarme en cualquier área del derecho”. El juez estaba esperando el llamado que le hiciera el presidente del Poder Judicial para hacer efectiva su renuncia.

Este anuncio lo hace 24 horas después de que los jueces de los Juzgados de lo Penal se reunieron con el pleno de la Corte Suprema de Justicia para hablar sobre la suspensión de sus cargos a dos jueces.